Puebla, Pue. En el municipio de Puebla hay un déficit de vivienda social que afecta a aproximadamente 180,000 personas que tienen créditos, pero no les alcanza para acceder a inmuebles disponibles que cuestan entre 500,000 y 600,000 pesos.

Lo anterior lo dio a conocer la presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) sección Puebla, Maricela Rodríguez Pereyra, al destacar que esa falta de oferta obedece a que no hay terrenos disponibles para hacer vivienda económica y lo que existe de tierra es ocupada por los desarrolladores para hacer departamentos de tipo medio residencial y de lujo.

Comentó que este problema también se tiene en los municipios vecinos a la Angelópolis, como San Andrés Cholula y San Pedro Cholula, los cuales están teniendo un crecimiento inmobiliario importante en los últimos cinco años por la construcción de fraccionamientos, donde las casas se ofertan arriba de 800,000 pesos y las de lujo superior al millón 200,000 pesos. 

Indicó que las autoridades estatales deben considerar esta situación para integrar un banco de tierras para vivienda, porque de lo contrario se puede agravar el déficit.

“Otro factor por el cual la gente no puede conseguir una casa accesible es por la falta de subsidios por parte del gobierno federal, provocando que mucha gente no alcance los puntos necesarios para comprar una casa”, ahondó.

Rodríguez Pereyra dijo que las personas con créditos bajos no quieren irse a vivir a la periferia de la ciudad porque implica más gastos, ya que también ha fallado la ampliación de servicios públicos, principalmente el transporte público, ya que las rutas no quieren ir más lejos.

Colaboración con el gobierno

Consideró que si la oferta de vivienda se concentra en la de interés social, entonces los desarrolladores en colaboración con el gobierno estatal y federal deben trabajar en generar las condiciones para detonarla, porque si no se volverá un lujo vivir sobre todo en la parte centro de la ciudad. 

El sector de bienes raíces también le preocupa la situación porque se tiene poca disponibilidad de casas económicas, pero están en la periferia de la ciudad, las cuales tardan entre seis y ocho meses en colocar después de terminado la construcción, expuso.

Comentó que las casas usadas, específicamente departamentos en la zona centro, se vuelven a colocar, aunque con un costo que oscila entre los 500,000 y 600,000 pesos, precio que las familias están dispuestas a pagar y no irse tan lejos.

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kg