Cancún, QR. La Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) adjudicó a cinco bancos el refinanciamiento de la deuda de Quintana Roo, por un monto de 19,620.3 millones de pesos.

Las instituciones que se adjudicaron la licitación fueron el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), con 5,900 millones de pesos, a un plazo de 9,125 días; Banorte, con 3,000 millones a un plazo de 7,300 días; Banco Multiva, con un monto de 5,004.7 millones a un plazo de 9,125 días; HSBC México con un monto de 1,698.2 millones, a un plazo de 3,300 días, así como Banco Interacciones, con un monto de 3,656.5 millones de pesos a un plazo de 7,300 días.

El proceso de licitación se llevó a cabo mediante una licitación pública que recibió 15 ofertas de los bancos: Bansi, Banobras, Banorte, Multiva, HSBC, Interacciones y Santander.

Tanto Banamex como Scotiabank y Bancomer emitieron comunicados de no participación en el proceso, mientras que Banco del Bajío, Banca Afirme e Inbursa, a pesar de que fueron invitados, no contestaron ni hicieron pública su negativa a participar.

Argumentos oficiales

El pasado 10 de noviembre, el Congreso de Quintana Roo autorizó al gobierno estatal el refinanciamiento y reestructuración de la deuda del estado, por un monto de 19,141.8 millones de pesos, así como la contratación de 478.5 millones de pesos adicionales para los gastos y costos relacionados a la contratación de financiamientos y obligaciones .

El decreto también autorizó a la administración de Carlos Joaquín González la posibilidad de afectar hasta por 100% las participaciones que en ingresos federales le correspondan al estado de Quintana Roo o cualquier aportación federal, derecho o ingreso que sea susceptible de afectación .

El principal argumento del gabinete económico de Carlos Joaquín para haber tomado esta medida es el ahorro de 600 millones de pesos anuales que supuestamente resultará del proceso de reestructuración por la baja en las tasas de interés con que se contrató el refinanciamiento, así como la extensión del plazo de pago, que permitiría a la administración estatal disponer de mayor liquidez para atender necesidades urgentes de gobierno como seguridad e infraestructura social.

Juan Vergara, titular de la Sefiplan, aseguró que antes del refinanciamiento, los servicios de la deuda, tal como los habían heredado del sexenio anterior, implicaban el pago de 1,926 millones de pesos anuales, debido a que algunos créditos se contrataron a tasas de 7.4%, una de las más altas o quizá la más alta que se paga en el país .

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