Puebla, Pue. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Puebla reportó que 30 empresas de las 300 afiliadas en el estado no han podido regresar a la actividad por la falta de obras públicas desde diciembre pasado, ya que continúan sin emitirse las licitaciones.

Además, las constructoras locales contabilizan 2,000 empleos perdidos en el primer bimestre del presente año, debido a que sus operaciones están a 30% de su capacidad.

Héctor Alberto Sánchez Morales, presidente local del organismo, comentó que las autoridades estatales no han emitido fechas para realizar los concursos de obras, situación que, aseguró, tiene en incertidumbre al sector de la construcción en Puebla, por lo que temen que se retrasen como ocurrió el año pasado.

El dirigente mencionó que los socios inactivos de la CMIC son pequeñas y medianas empresas (pymes) que daban apoyo en trabajos especiales para las obras y que realizaban trabajos de mantenimiento a carreteras en el interior de la entidad.

“Hemos acatado el decreto del gobierno del estado, aunque tenemos la oportunidad de tener 30% de la industria de la construcción operando, pero de todos modos eso complica muchísimo los empleos que de alguna forma se han recuperado al mínimo, pero perdiendo más”, ahondó el presidente estatal de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

Tres años difíciles

El empresario refirió que van tres años que no se emiten licitaciones o arrancan obras públicas durante marzo; en el 2019, recordó, fue por la elección extraordinaria para elegir Ejecutivo del estado, mientras el año pasado fue por la pandemia de Covid-19, “cuyo entorno sigue igual”.

Indicó que los 30 empresarios socios de la CMIC se vieron obligados a parar, porque de lo contrario, aseveró, entrarían a un tema de deudas, principalmente con el personal que lleva a cabo las obras, por ello, decidieron liquidarlos en tanto hay un mejor panorama para las pymes constructoras en la entidad.

Sánchez Morales dijo que la medida de los socios fue acertada, quienes están preocupados porque no se ve a esta industria como un factor de recuperación de la economía del estado, y que requieren apoyo del gobierno estatal con inversiones en obra pública.

En este tenor, expuso que la industria de la construcción genera aproximadamente 80,000 empleos directos e indirectos en el estado de Puebla, por lo que estar trabajando de manera parcial trae repercusiones en cadena para otros sectores.

Si continúa la inercia de baja actividad, agregó, pueden prever un escenario peor antes de concluir este primer semestre, incluso más cierres de constructoras en el estado, escenario que se repite en todo el país. 

estados@eleconomista.mx