Lectura 4:00 min
Televisa pide perfeccionar la subasta 5G industrial de CRT para atajar barreras financieras y asignaciones desfavorables
Las filiales de Grupo Televisa respaldaron la primera licitación de espectro para redes privadas de la CRT, pero solicitaron modificar el mecanismo de asignación para dar mayor certidumbre a los participantes y evitar que bloques de frecuencias queden sin asignarse pese a existir interesados en adquirirlos.

La primera licitación de espectro para redes privadas industriales de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) consiguió el respaldo de Grupo Televisa, aunque acompañado de la advertencia respecto a que el diseño actual de este proceso podría provocar que parte del espectro quede sin asignarse, aun cuando existan empresas interesadas y con capacidad económica para adquirir este insumo.
Para el Grupo Televisa, el problema no radicaría en la falta de demanda, sino en las reglas propuestas por el regulador en la subasta.
A través de sus filiales Operbes, Cablevisión, Cablemás Telecomunicaciones, Televisión Internacional y México Red de Telecomunicaciones, el grupo presentó observaciones durante la consulta pública de la Licitación CRT-RRI-01, mediante la cual la autoridad busca adjudicar espectro para redes privadas de uso industrial.
Te puede interesar
En su análisis, Televisa respaldó el objetivo del concurso, pero solicitó perfeccionar el mecanismo de asignación para hacerlo más eficiente y competitivo.
Uno de los principales planteamientos consiste en flexibilizar las reglas de puja de la primera fase de la subasta.
Grupo Televisa sostuvo que el esquema propuesto por la CRT impide a los participantes incrementar posteriormente la cantidad de bloques de espectro solicitados cuando liberan recursos en otras regiones industriales, una limitación que podría derivar en bloques desiertos mientras algunos interesados conservan capacidad financiera para comprarlos.
Televisa propuso entonces permitir que los participantes aumenten, reduzcan o retiren su demanda de bloques conforme avance la licitación.
Un mecanismo así favorecería un mejor aprovechamiento del espectro, contribuiría al descubrimiento de precios y reduciría el riesgo de una asignación ineficiente del recurso radioeléctrico.
Otra de las observaciones de Televisa se refiere a las garantías financieras exigidas para participar en el proceso:
Televisa argumentó que, al tratarse de una subasta de reloj con incrementos sucesivos en los precios, la obligación de respaldar las ofertas mediante cartas de crédito stand-by podría obligar a los interesados a “sobregarantizar” desde el inicio y esto por existir la posibilidad de presentar nuevas garantías durante el procedimiento.
A juicio de Grupo Televisa, ello podría convertirse en una barrera artificial de entrada.
La compañía también solicitó mayor certidumbre sobre el funcionamiento de la segunda etapa del concurso.
Entre otras precisiones, Televisa pidió que la CRT defina si el mecanismo de sobre cerrado operará bajo un esquema de primer o segundo precio, y que establezca plazos máximos para publicar los resultados de cada ronda y determine los criterios de desempate cuando existan ofertas equivalentes.
Televisa planteó que la CRT conserve la facultad de concluir anticipadamente la primera fase mediante una última ronda de oferta libre cuando el procedimiento se prolongue excesivamente, y esto con el objetivo de hacer más eficiente el desarrollo de la licitación.
La Licitación CRT-RRI-01 constituye el primer concurso de espectro organizado por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones y contempla la asignación de hasta 240 bloques de 10 Megahertz en la banda de 2.3 GHz para el despliegue de redes privadas en 60 polos industriales del país.
Las concesiones tendrían una vigencia inicial de 10 años y buscan impulsar aplicaciones vinculadas con manufactura avanzada, logística, automotriz, semiconductores, minería, energía, dispositivos médicos y otras actividades asociadas con la Industria 4.0.
Te puede interesar
Las observaciones de Televisa se suman a las de otros participantes de la consulta pública, que también solicitaron modificar distintos aspectos del diseño de la licitación.
AT&T, por ejemplo, pidió revisar la metodología utilizada para calcular los límites de acumulación espectral, transparentar los valores económicos de referencia y reconsiderar los costos asociados al uso del espectro, además de cuestionar los criterios que excluyen del proceso a operadores con mayor tenencia de frecuencias.
Otros interesados propusieron ampliar de 10 a 20 años la vigencia de las concesiones, incrementar el ancho de banda por concesión y por polo industrial; también pidieron simplificar trámites para concesionarios con experiencia previa y permitir bloques de espectro de mayor capacidad para responder a la demanda futura de aplicaciones basadas en inteligencia artificial, analítica de video y redes 5G Stand Alone.



