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Registros del Infonavit revelan alta intermitencia en empleo formal, trabajadores cotizan 4 de cada 10 periodos
El mercado laboral formal en México presenta retos estructurales en la continuidad de las trayectorias de los trabajadores, la equidad de género y la inserción de los jóvenes, según revela el estudio titulado Radiografía del mercado laboral formal en México: evidencia longitudinal a partir de registros administrativos del Infonavit.

El mercado laboral formal en México presenta retos estructurales en la continuidad de las trayectorias de los trabajadores, la equidad de género y la inserción de los jóvenes, según revela el estudio titulado Radiografía del mercado laboral formal en México: evidencia longitudinal a partir de registros administrativos del Infonavit.
La investigación, que analiza la interacción entre el empleo y las empresas a través de las aportaciones a la seguridad social, señala que la formalidad no constituye una condición estable para una proporción considerable de la población ocupada.
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Uno de los principales hallazgos del documento se centra en la densidad de cotización, la cual registra un promedio general de 42.2% en las cuentas administradas. Este indicador refleja que, en promedio, los trabajadores permanecen en el sector formal únicamente durante cuatro de cada diez periodos analizados.
La problemática se agudiza entre los trabajadores ubicados en los estratos de menores ingresos, donde una tercera parte de este segmento presenta una densidad de cotización inferior al 50 por ciento.
De acuerdo con el análisis, esta intermitencia restringe la acumulación de recursos en la Subcuenta de Vivienda y disminuye la probabilidad de cumplir con los requisitos necesarios para acceder a una pensión formal al concluir la vida laboral.
En lo que respecta a la incorporación de la fuerza laboral, los datos indican que el salario del primer empleo se ubica recurrentemente por debajo del percentil 25 de la distribución salarial general, lo que evidencia que las remuneraciones iniciales se concentran en la parte baja de la estructura de ingresos.
Asimismo, los registros muestran la persistencia de brechas de género en la participación y el ingreso. Al cierre de 2025, los hombres representaban el 60.2% de los derechohabientes activos del instituto. En el ámbito salarial, el ingreso mediano de las mujeres se situó 7.3% por debajo del de los hombres en el mismo periodo.
El reporte asocia la reducción gradual de esta diferencia en los últimos años a los incrementos ordenados al salario mínimo, los cuales han impactado en mayor medida a los deciles de menores ingresos, integrados de forma considerable por mujeres.



