El volumen del comercio mundial profundizó su desaceleración en mayo, con una caída intermensual de 0.3%, informó la Oficina de Análisis de Política Económica (CPB, por su sigla en inglés) de los Países Bajos.

También en abril y frente al mes inmediato anterior este indicador registró una caída, de 0.1%, al corregirse la estimación inicial de crecimiento de 0.5 por ciento.

Previamente, en marzo de 2021, el volumen del comercio mundial creció 2.5% a tasa intermensual.

Con todo, el comercio y la producción mundiales crecieron más rápidamente de lo previsto en los primeros meses de 2021, después de una pronunciada caída en el segundo semestre de 2020, cuando ocurrió la primera ola de la pandemia.

La recuperación se vio respaldada por una considerable ayuda monetaria y fiscal de los Gobiernos, así como por la llegada de vacunas eficaces contra la Covid-19.

Según la previsión comercial más reciente de la OMC, de 31 de marzo de 2021, el volumen del comercio mundial de mercancías aumentará 8% en 2021 y 4% en 2022.

El crecimiento del comercio en el segundo semestre de 2020 no fue aún lo bastante sólido como para devolver al comercio a sus tendencias anteriores a la pandemia; pero esa recuperación, proyecta la OMC, podría producirse en el primer trimestre de 2022 si se aceleran la producción y difusión de las vacunas, lo que permitirá la relajación más temprana de las medidas de contención.

Los principales indicadores apuntan a una expansión sostenida del comercio de mercancías en el primer semestre de 2021.

Hasta el año pasado, la desaceleración del volumen del comercio mundial fue pronunciada. Después de que este indicador creció 3.4% en 2018, disminuyó 0.3% en 2019 y se desplomó 5.4% en 2020.

En cuanto a mayo de 2021, a tasas anuales, las importaciones de la Zona Euro crecieron 1.3%, seguidas por dinamismos menores o negativos en América Latina (1.2%), China (0%), Estados Unidos (-0.2%) y Japón (-3.1 por ciento).

A pesar de estos acontecimientos relativamente positivos, el Covid-19 sigue representando una grave amenaza a la economía mundial y la salud pública.

La producción de vacunas ha sido lenta y su distribución desigual, lo que ha contribuido a disparidades significativas en el acceso a ellas en los distintos países.

Esto es especialmente cierto en el caso de las economías en desarrollo de ingreso bajo, que tienen dificultades para obtener dosis suficientes para inocular a más de una pequeña fracción de sus poblaciones.

Si la comunidad internacional no logra garantizar un mayor acceso a las vacunas, en particular en los países más pobres, la OMC advierte que podría producirse un resurgimiento de la pandemia, que retrasaría significativamente la recuperación económica mundial.

Respecto a las exportaciones en mayo de 2021, la Zona Euro logró un alza de 1.9% intermensual, mientras que se registraron tasas negativas en China (-3.7%), Estados Unidos (1.9%), América Latina (-0.4%) y Japón (-0.2 por ciento).

roberto.morales@eleconomista.mx