El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el miércoles que su país podría negociar un acuerdo comercial independiente con México y que, más adelante, podría trabajar en un acuerdo con Canadá.

A la vez, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, estimó factible llegar a un acuerdo en principio sobre las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a finales de agosto, las cuales se reanudarán a nivel ministerial el próximo 26 de julio en Washington, DC.

En conferencia de prensa, Trump declaró que se han dado “buenas sesiones” con México y con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Su declaración se produjo luego de que el pasado viernes López Obrador entregó al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, una propuesta de bases de entendimiento con la administración del presidente Trump.

Entre los temas incluidos en esas bases de entendimiento están el comercio, la seguridad, la migración y el desarrollo. Se acordó entonces que el contenido del documento no se revelaría sino hasta después de que Trump tuviera conocimiento del mismo.

El gobierno de López Obrador espera que en próximas semanas se tenga una respuesta de Trump, quien perfiló una parte de ella con sus declaraciones de este miércoles.

Hasta ahora, se han concluido sólo nueve de 30 capítulos, quedando pendientes los asuntos más controvertidos, todos puestos en la mesa por el gobierno del presidente Trump y con el objetivo expreso de reducir el déficit comercial estadounidense con México y Canadá.

Desde la perspectiva del gobierno de México, Estados Unidos ha dificultado las negociaciones con propuestas radicales, llamadas “píldoras de veneno”, como la cláusula del sunset, con la cual se terminaría automáticamente el acuerdo comercial cada quinquenio, a menos que los tres países acordaran antes renovarlo; reformas en la metodología para fijar cuotas compensatorias por dumping o subsidios en productos agrícolas; reglas de origen en el sector automotriz con contenido estadounidense, y cambios en los mecanismos de resolución de controversias.

Acuerdo, técnicamente posible

Guajardo consideró factible acordar a finales de agosto el cierre de negociaciones con Estados Unidos y Canadá. “Técnicamente es factible porque tenemos prácticamente los textos de todo; ahora políticamente se requiere tener conciencia de que hay que tener flexibilidades de todas las partes”, argumentó.

En las reglas de origen del sector automotriz, Estados Unidos está impulsando medidas restrictivas al comercio, al pedir que 40% del contenido de un automóvil o 45% de una camioneta pick up se fabrique utilizando mano de obra pagada de 16 dólares o más por hora para tener derecho a ser exportados sin cobro de aranceles en el marco del TLCAN, un umbral en el que México está bastante lejos de cumplir, con pagos por alrededor de 3 dólares la hora.

Guajardo se reunirá el próximo 26 de julio en Washington con el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, para “reiniciar un intento de resolver los temas que siguen inconclusos”. Después se entablarán reuniones con los negociadores de Canadá.

“El propósito es tratar de resolver todo lo que podamos. tendremos un par de semanas para poder empezar a poner en blanco y negro si es que llegamos a un acuerdo (...) para finalmente poder anunciar que ya hay un acuerdo en principio hacia el fin de agosto”, agregó Guajardo, en una entrevista radiofónica.

Para que la actual administración del presidente Enrique Peña Nieto sea la que suscriba el nuevo TLCAN, la conclusión de las negociaciones no puede ser posterior a finales de agosto, pues las leyes estadounidenses exigen esperar 90 días desde el cierre del diálogo hasta la firma, que tendría lugar en los últimos días de noviembre.

Piden archivar investigación bajo la sección 232

Armadoras exigen a Trump abstenerse de poner aranceles automotrices

La industria automotriz estadounidense y compañías asociadas tronaron contra el gobierno de Donald Trump y exigieron dar carpetazo a la investigación de seguridad nacional que evite la imposición de 25% de arancel a las importaciones de vehículos, partes, componentes y camiones, previo a que este jueves, el Departamento de Comercio de Estados Unidos arranque las audiencias públicas.

A través de una carta enviada a la Casa Blanca, la industria automotriz de Estados Unidos advierte que obstruir el libre comercio “pondrá en peligro los empleos estadounidenses, nuestra economía y el liderazgo tecnológico del país”.

Durante dos días (19 y 20 de julio), el Departamento de Comercio de Estados Unidos llevará a cabo audiencias sobre las tarifas propuestas como parte de una investigación bajo la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962 al aducir que las importaciones de automóviles ponen en riesgo la seguridad nacional de Estados Unidos.

Los siete organismos firmantes: la Global Automarket, la AAPC, AIADA, Auto Alliance, Auto Care Association, Mema y NADA expresan en la carta dirigida a Donald Trump: “Sabemos que usted es un firme defensor del sector automotriz de Estados Unidos y está dedicado a crear más empleos automotrices”. “(Pero) en este momento crucial y transformador para la movilidad, las políticas equivocadas de EU que afecten a las tecnologías avanzadas de vehículos dañarán el sector automotriz de Estados Unidos”.

Los firmantes representan los intereses de FCA US LLC, Ford Motor Company y General Motors Company; las europeas como BMW, Mercedes-Benz, VW y las asiáticas como Honda, Toyota y KIA, además de asociaciones de distribuidores y cuidado del automóvil. (Con información de Lilia González)

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