Carlos Alberto Treviño Medina tomó la dirección general de Petróleos Mexicanos (Pemex) a tres días de uno de los mayores hitos del nuevo sistema legal y mercantil energético: la liberación del precio de las gasolinas para el 100% del país, que arranca este jueves en 23 entidades que representan 75% del consumo y por tanto, de las ventas de primera mano de la estatal, que concentra la infraestructura de transporte y almacenamiento de estos productos y junto con los acuerdos para las asociaciones en otros rubros, deberá negociar para cumplir con el mandato de acceso abierto e indiscriminado a terceros.

Al tomar posesión como nuevo director general ante el consejo de administración de la empresa, Treviño Medina aseguró que continuará impulsando las alianzas estratégicas que permite la reforma energética. “Seguiremos cumpliendo con las metas de producción de petróleo y haciendo a Pemex más competitivo y más moderno”, dijo.

Ante el secretario de Energía y presidente del Consejo de Administración de Pemex, Pedro Joaquín Coldwell, y los consejeros independientes, Treviño Medina afirmó que la instrucción que le dio el presidente Enrique Peña Nieto fue continuar con el trabajo y con los logros obtenidos durante el último año y medio por la administración de José Antonio González Anaya. Resaltó que tiene la responsabilidad de consolidar las finanzas de Pemex y acelerar la implementación de la reforma. “Petróleos Mexicanos seguirá siendo la empresa emblemática de México”, aseveró.

INFRAESTRUCTURA, un pendiente

Por lo pronto, la última etapa de liberación de los precios de las gasolinas arrancará únicamente con la asignación de entre 15 y 20% de la capacidad en las terminales de almacenamiento y los poliductos de transporte de petrolíferos en Sonora y Baja California mientras que el resto del país, incluyendo las entidades en la frontera norte cuyo precio fue liberado desde junio, permanecen en espera de definiciones por parte de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y Pemex. La estadounidense Tesoro, hoy Endeavor, es el único competidor de Pemex hoy que tiene capacidad de utilizar 180,906 barriles en tres terminales de Baja California; más 139,773 barriles en seis terminales de Sonora; junto con 4,650 barriles diarios en dos ductos de Baja California, y 4,885 barriles por día en dos ductos de Sonora.

Frente a la capacidad nacional de almacenamiento, que es de 11.5 millones de barriles, y los 1.92 millones de barriles diarios que se pueden transportar hoy por ducto, el único con acceso abierto en el país tiene menos de 0.5% de la capacidad nacional combinada de esta infraestructura.

Hasta el día de hoy hay 25 marcas gasolineras distintas a Pemex y aunque algunas, como Hidrosina y G500 todavía forman parte de su franquicia, la estatal busca quedarse con la mayor parte posible no sólo de franquiciatarios sino de clientes al mayoreo, por lo que enfrenta el mandato legal de abrir su infraestructura a la competencia, pero con una contraprestación adecuada que ha demorado en negociarse con la CRE.