México ocupa uno de los últimos lugares en América Latina en el rubro de acceso a seguridad social de las personas que realizan trabajo doméstico, pues apenas 0.1% de los trabajadores cuenta con esta cobertura asociada a su actividad laboral, nivel muy lejano al observado en países como Uruguay, Chile y Ecuador, con tasas de acceso superiores a 40%, informó la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su más reciente informe Políticas de formalización del trabajo remunerado en América Latina y el Caribe .

El organismo internacional explicó que esta situación se presenta por diversos factores, pero uno muy importante es la carencia de una obligación legal para otorgar el beneficio. México y El Salvador son los únicos donde la cobertura es voluntaria y, al mismo tiempo, los que muestran las tasas de cobertura más bajas. La cobertura voluntaria es una práctica que limita la efectividad de los esfuerzos para extender la seguridad social , explicó la OIT.

El documento indica que en la mayoría de los países la contratación de trabajo doméstico aún se realiza verbalmente. Al 2015 sólo Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, México y Paraguay exigieron que se lleve a cabo de forma escrita. No obstante, nuestro país también es identificado como uno de los que menos ha avanzado en materia jurídica para protección de este sector, en El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, y República Dominicana no se ha regulado la jornada laboral de las trabajadoras domésticas, de manera que sólo se establecen los descansos mínimos diarios que oscilan entre 9 y 12 horas .

La OIT identificó que, de los países analizados, 17 han establecido un salario mínimo para quienes laboran en el trabajo doméstico: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Guyana, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.

Este salario mínimo en la mayoría de los países es igual al general o tiene un reconocimiento similar a trabajadoras y trabajadores de equivalente calificación; excepto en Costa Rica, Paraguay y Trinidad y Tobago, donde el salario mínimo para el trabajo doméstico es menor al de otras ocupaciones de similar cualificación.

En México existen 2.3 millones de trabajadores domésticos y, pese a los esfuerzos que ha emprendido el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar, quienes lograron sindicalizarse desde hace casi un año, aún no se ha logrado la ratificación de México al convenio 189 de la OIT que regula los derechos del empleo doméstico a nivel mundial y en el que se encuentran 22 países.

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