En entrevista la directora y fundadora de la asociación Incubadora de Trabajo para Refugiados y Retornados (INTRARE), Hannah Höpler, dijo que el trabajo que realiza la organización en México desde hace tres años ha sido enfocada a ayudar dos sectores importantes de la sociedad mexicana, en primer lugar los migrantes que llegan al país como parte del flujo migratorio siendo un país de tránsito, y del que la mayoría de ellos tienen como destino Estados Unidos, el segundo en el que se enfocan, pero no menos importante, es el sector de los empleadores.

“Empezamos a hacer asesorías para las personas empleadoras para que sea más fácil contratar a las personas migrantes. Al momento estamos trabajando con 16 empresas y solo vinculamos a las personas con empleos formales y se contratan como cualquier otra persona mexicana”, comentó Höpler.

En la travesía que convoca a las personas que viven en contextos de violencia y precariedad y cuyas opciones se limitan a migrar de sus lugares de origen, INTRARE da capacitación y acompañamiento legal a las personas que deseen permanecer en México y obtener permisos para trabajar.

Muchos de ellos viajan en familias enteras para cambiar la calidad de vida para sus hijos, sin embargo los primeros obstáculos con los que se enfrentan son la discriminación, además de los trámites administrativos, en muchos de los casos también suelen ser víctimas de redes de tráfico de personas o incluso llegar a ser parte de redes de trata.

“Muchas personas llegan a México y no saben como solicitar refugio y lo que hacemos es que junto con organizaciones que dan servicio a las personas recién llegadas a México (como Casa Refugiados o Sin Fronteras), que los apoyan mucho con obtener su estatus y obtener los documentos que necesitan, incluso con apoyo económico, nosotros extendemos nuestro programa para que participen cuando ya tienen un permiso para trabajar, sean refugiados reconocidos o con documento de visitantes por razones humanitarias”, explicó la fundadora de INTRARE.

Respecto al aumento de solicitudes de asilo al gobierno de México, Hannah Höpler comentó que ha habido un significativo aumento de estos trámites y que desde la experiencia de INTRARE, desde el año 2018 comenzó un aumento que se reforzó al año siguiente, hasta el 2020, cuando las solicitudes bajaron repentinamente por la pandemia.

“Justo por el covid fue mucho más complejo cruzar las fronteras, muchos países quitaron la entrada de personas, no solo México, también Guatemala; pero este año [2021] estamos llegando a récords mes por mes. Es muy fuerte el aumento por eso vemos que hace falta el servicio para atender a las personas y a los empleadores que quieren contratarlas”.

De acuerdo con datos de la Comar, entre el 2017 y 2019, las solicitudes de refugio de migrantes en México aumentaron de 14,619 a 71,230. Lo que representa un incremento de 387 por ciento.

katia.nolasco@eleconomista.mx