La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y el Banco del Bienestar han firmado este año siete contratos para construir 427 sucursales, lo que implica un monto de 948.5 millones de pesos, más IVA. Los trabajos asignados por el Presidente de México incluyen, entre otras cosas, la elaboración de los proyecto ejecutivo y arquitectónico, planos y análisis de costos.

Además de la obra civil, la titular del banco, Diana Álvarez Maury, ha referido que se analiza que la dependencia se haga cargo del equipamiento para entregarlas listas para operar, bajo la modalidad de llave en mano.

Hasta julio se habían terminado 140 sucursales y al término de este mes se pretende sumar 215, de acuerdo con la funcionaria, porque la crisis sanitaria ocasionó algunos retrasos (en las siguientes semanas se prevé la firma de nuevos contratos). La meta del gobierno federal es que al cierre de 2020 haya 1,350 sucursales y en el 2021 se llegue las 2,700.

Los trabajos de construcción, a cargo de la Dirección General de Ingenieros, son ejecutados también con personal civil, como ocurre en el aeropuerto de Santa Lucía, lo que ha impactado negativamente al sector privado.

El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez, ha considerado dicha situación como competencia desleal y que limita la reactivación de la economía porque no se han trasladado beneficios a los indicadores del sector, que viven su peor momento histórico.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx