La sospecha de colusión en torno de la licitación del servicio de pruebas de laboratorio y diagnóstico en el IMSS pesa sobre las 14 empresas participantes que compiten por un mercado trianual superior a los 10,000 millones de pesos.

Así lo hizo ver el director de Administración del IMSS, David Palacios, quien detalló que la denuncia presentada ante la Comisión Federal de Competencia (Cofece) fue contra quien resulte responsable, de modo que involucra a las 14 compañías que presentaron propuesta de proveeduría en diciembre pasado para ofrecer uno de los servicios más utilizados por los derechohabientes.

La denuncia fue a partir de unos audios subidos a Internet de llamadas entre directivos de algunas empresas participantes, que aparentemente se coluden para fijar precios y condiciones en dicha licitación, atentando así contra el patrimonio del IMSS. El caso se dio a conocer bajo la misma modalidad grabaciones de llamadas con la que en el 2015 fue acusada la distribuidora Grupo Savi, que terminó siendo inhabilitada por el Órgano Interno de Control del IMSS y cuyo proceso legal aún continúa.

Palacios dijo a El Economista que para la licitación del servicio de pruebas de laboratorio y diagnóstico, el IMSS recibió las propuestas técnicas; y el plazo para analizarlas culmina el 30 de marzo. Con la denuncia, la continuidad de esta licitación depende ahora de lo que determine la Cofece.

Lo que está por verse es si en las propuestas económicas presentadas se concretaron los supuestos arreglos entre las empresas involucradas en los audios, como Instrumentos y Equipos Falcón, Centrum Promotora Internacional, Impromed y Hernoser.

En este caso, en el IMSS debemos tener toda la transparencia, estaremos sujetos a lo que determine la autoridad en materia de competencia y haremos lo que nos indique , precisó el directivo.

Voceros de la Cofece explicaron que si sus expertos en análisis de competencia hallan causa objetiva de la denuncia, se hará público un aviso de inicio de investigación, pero eso no significa que tenga que suspenderse el proceso licitatorio o convocar otro si es necesario.

Es la primera vez en su historia que el IMSS presenta una denuncia formal por sospecha de colusión, pues si bien hace unos años hubo una investigación de un cártel entre farmacéuticas, aquella vez fue iniciada de oficio desde la Cofece con apoyo del IMSS y se determinó que hubo un sobreprecio de 58% en las insulinas, con daño de 500 millones para el IMSS.

Algo importante es la forma en que esta vez el IMSS empaquetó las 365 distintas pruebas de laboratorio y diagnóstico. Anteriormente las licitaba en 67 partidas y se repartían por delegación. Quien ganaba una de las 35 delegaciones se quedaba con la proveeduría de todas las pruebas para esa delegación. Pero hay unas pruebas muy complejas, que sólo podían ofrecer dos o tres compañías especializadas, y éstas, al ganar una delegación, se quedaban con todo el paquete de pruebas. Con la nueva división, el pastel quedó repartido en seis paquetes y ocho regiones, derivando en un total de 37 partidas, lo que permitió una mayor participación.

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