Sony afirmó que había retirado de Internet los detalles personales de 2,500 usuarios que habían sido robados por piratas informáticos y publicados en una página web.

Los datos incluían nombres y algunas direcciones que se encontraban en una base de datos creada en el 2001, declaró una portavoz de Sony.

La firma también informó que pospondría el reinicio de su PlayStation Network, a pesar de que el domingo pasado sostuvo que comenzaría a restaurar los servicios durante la semana. Una portavoz comentó que eso no sería posible y que no se ha fijado una fecha para su retorno.

El consejero delegado de Sony, Howard Stringer, se disculpó el viernes pasado ante los usuarios de PlayStation Network, rompiendo su silencio ante la mayor violación de la seguridad de una empresa en la historia.

Los comentarios de Stringer llegaron después de las críticas por su liderazgo, debido a que reveló que los piratas informáticos habían comprometido la seguridad de los datos de más de 100 millones de cuentas utilizadas para acceder a juegos y música a través de Internet.

Este suceso podría resultar un importante revés para una compañía que busca recuperarse después de verse superada por Apple en el negocio de la música portátil y Samsung en el sector de las pantallas planas y que, además, se enfrenta a una dura lucha en la industria de los videojuegos con Nintendo y Microsoft.