Claro, una de las subsidiaras celulares de América Móvil, consiguió la autorización definitiva del Estado brasileño para quedarse con los activos de Nextel Brasil, luego que la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) concediera la última autorización necesaria para concretar esta operación anunciada en marzo y valuada en 950 millones de dólares.

De esta manera, Claro se hace con 3.5 millones de consumidores y se refuerza como el segundo operador del mercado celular brasileño, pero sobre todo se hace con cuotas de espectro radioeléctrico en las bandas de 800, 1800 y en los 1900/2100 Megahercios, algunos bloques con alcance nacional y también susceptibles para futuros servicios de 5G o para reforzar la red 4G y 4.5G que América Móvil construye en Brasil.  

 

La Anatel pasó la concentración Claro-Nextel con una serie de obligaciones que deberán cumplirse en determinados plazos, entre ellas, la que tiene que ver con que todo el proceso de integración de Nextel a Claro deberá realizarse en un periodo máximo de seis meses contados a partir de que su resolución sea notificada a las partes, presumiblemente este mismo 1 de octubre.

Para la Anatel, la compraventa de Nextel de NII Holdings por Claro de América Móvil no coloca a este operador en una posición de dominancia en los mercados de Río de Janeiro y Sao Paulo, donde se concentra el 99% de los usuarios de Nextel, un asunto que había sido objeto de preocupación para los competidores de Claro.

Al respecto de este punto en particular, la Anatel indicó que la participación de mercado de Telefónica allí, del 60% de todo el negocio celular, impediría que Claro eventualmente se convierta en una marca dominante en ambas plazas, en tanto que su robustecimiento gracias a Nextel hará más aguerrida la competencia en esas dos ciudades que son las más importantes de Brasil.

Claro ya tenía alrededor del 20% del mercado móvil en las plazas de Sao Paulo y Río de Janeiro previo a la fusión con Nextel.

La Anatel, de acuerdo con Telesemana y Telesintesi, determinó que en un plazo de dos meses tanto Claro como Nextel deberán adecuar sus límites de tenencia espectral en la banda de los 850 MHz, porque en esa banda de frecuencias la combinación de ambas marcas superará el umbral del 35% de tenencia espectral máximo permitido para un operador.

Además, en un plazo de seis meses deberá haberse eliminado la duplicidad de licencias entregadas para ofrecer servicios de telecomunicaciones y demostralo en un máximo de dieciocho meses.

Claro consiguió a inicios de septiembre el visto bueno de la Superintendencia General del Consejo Administrativo de Defensa Económica o Cade para absorber a Nextel.

La Cade estimó entonces que la integración de Nextel a Claro reducirá el número de operadores en el mercado brasileño, pero remarcó también que esta concentración, en un momento de irrupción de las redes de 5G, vendrá a presionar la competencia en el desarrollo de nuevos mercados y servicios de valor agregado.