Desde que inició la pandemia por Covid-19 en marzo, la organización Sesame Workshop respondió a la crisis en materia de educación, por lo que presentaron contenido para familias y niños con el objetivo de que entendieran qué es el virus, la forma de contagio y la manera de prevenirlo, para posteriormente ayudar a escuchar las necesidades de los más pequeños de la familia y manejar sus emociones.

“Logramos nuestro objetivo al poner contenido a disposición de las personas cuando inició la pandemia e incorporamos otros materiales con mensajes orientados en YouTube, página web y whatsapp, en alianza con televisoras del país. Plaza Sesamo fue un programa pensado para niños que no iban al preescolar y podían aprender desde casa, lo que hicimos fue abrir la distribución a otros aliados”, comentó Brenda Campos, directora de Impacto Social de Sesame Workshop para Latinoamérica.

La respuesta de la audiencia ha sido positiva, pues en este tiempo se han puesto a disposición más de 500 episodios relativos a ciencias, matemáticas, salud e historias diferentes y mensajes diversos en 17 países, llegando a más de 40 millones de personas.

El principal reto para Sesamo es modificar la estrategia de trabajo social local y no sobrecargar a las familias, pues entienden que estamos en una situación extraordinaria y sólo buscan acercar recursos de fácil uso que no causen estrés y que sea una oportunidad de aprendizaje para los niños.

viridiana.diaz@eleconomista.mx