Los integrantes de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y la de Estudios Legislativos, Segunda, concluyeron el predictamen en materia de subcontratación, mismo que “conocen y comparten” las valoraciones que se realizaron en la Cámara de Diputados la semana pasada y que aprobaron los diputados por mayoría.

Asimismo, reconoce que se dictaminaron en ese proceso 26 iniciativas que sobre la materia fueron presentadas por diversos diputados, grupos parlamentarios y hasta el Ejecutivo Federal.

“Por ello, y debido a la relevancia de las consideraciones vertidas en el dictamen correspondiente que, siguiendo la secuela parlamentaria procesal, fuera aprobado por el Pleno de esa Cámara de Diputados y remitida como Minuta a este Senado de la República, estas Comisiones Legislativas retoman los criterios que resultan más relevantes dentro del referido Dictamen” como el hecho de que “esta práctica de este régimen laboral no ha estado exenta de prácticas abusivas o simuladas en perjuicio de los derechos de los trabajadores” 

Asimismo, alista 15 consideraciones como las más trascendentales sobre los cambios propuestos por el Ejecutivo y que avaló la Cámara de Diputados, pues “la figura de la subcontratación que se incorporó mediante la reforma de la Ley Federal del Trabajo, publicada el 30 de noviembre de 2012 en el Diario Oficial de la Federación, al regularse en los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D resultó insuficiente para evitar las prácticas indebidas que han afectado los derechos de los trabajadores en su antigüedad, estabilidad en el empleo, pago de reparto de utilidades, entre otros. Proliferaron esquemas de subcontratación simulada”.

Blindaje para la estabilidad en el empleo 

Las razones que llevaron a la cancelación de esta actividad, para dar paso sólo al uso en casos de especialización; se tomó porque, “recientemente, este modelo de contratación, aunado a la crisis suscitada por la pandemia originada por el virus SARS-CoV2, provocó que se desatara una serie de despidos masivos de personas trabajadoras por parte de algunos patrones. Esta práctica se facilitó dado que gran parte de las personas trabajadoras en régimen de subcontratación cuentan con contratos laborales por tiempo determinado”.

En ese sentido, los senadores consideraron que la reforma busca fortalecer el empleo, lo que se conseguirá con una política que elimine aquellas prácticas que dañan los derechos laborales de las personas trabajadoras y que disminuyen las obligaciones laborales de los patrones. 

Lo anterior, “se logrará al prohibir la subcontratación de personal y establecer reglas precisas a fin de que las personas físicas o morales contraten únicamente la prestación de servicios de carácter especializado o la ejecución de obras especializadas, erradicando de este modo prácticas que operan en la actualidad a través de diversas formas de simulación en perjuicio de las personas trabajadoras y del erario público”. 

El documento del Senado establece que “la reforma busca resolver la problemática planteada sin dañar a las empresas que por necesidades de sus esquemas de producción y prestación de servicios deben recurrir a la contratación de servicios u obras especializadas que no forman parte de su objeto social ni de su actividad económica preponderante, y buscan, en todo momento, el respeto de los derechos laborales y de seguridad social de las personas trabajadoras, así como la solvencia de las finanzas públicas, mermadas por varios años ante las conductas referidas con antelación”.