La Secretaría de la Defensa a Nacional (Sedena) se comprometió a trabajar día y noche en la construcción del tramo 5 norte del Tren Maya (Cancún Aeropuerto-Playa del Carmen) para terminarlo en 24 meses, siete menos a los previstos por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en la licitación internacional que canceló el jueves pasado.

El sorpresivo anuncio de dejar fuera a las constructoras privadas en la víspera de dar a conocer el fallo del concurso (que implicaría una inversión promedio de 14,500 millones de pesos) fue superado al día siguiente luego de conocerse que el paso del tren será por arriba de la carretera donde correría inicialmente.

“Se hará un viaducto ferroviario de 49.8 kilómetros de longitud que interconecte las poblaciones de Cancún con Playa del Carmen y diversos puntos intermedios a través de paraderos, resuelto por una doble vía electrificada soportada en una estructura elevada de 9 a 10 metros de altura, de concreto reforzado a base de columnas capiteles y vigas dobles tipo artesa”, explicó el ingeniero militar, Gustavo Vallejo.

La decisión de cambiar el paso del tren en la zona de mayor afluencia fue a propuesta del empresario Daniel Chávez, ingeniero civil de profesión y presidente del Grupo Vidanta, quien fue el primero en manifestar la necesidad de encontrar una solución para no afectar los flujos turísticos mientras se desarrollaba la infraestructura. Los trabajos iniciarán cuando se firme el convenio de colaboración necesario entre la Sedena y el Fonatur, el cual incluye facilidades para instalar fábricas en zonas aledañas para elaborar la infraestructura y acelerar las entregas.

A la fecha se desconoce el presupuesto que solicitó la Secretaría para construir el tramo 5 norte y la fecha de inicio para elaborar proyectos ejecutivos.

El viernes pasado, el Presidente Andrés Manuel López Obrador detalló las razones para hacer el trayecto elevado y aprovecharlo para “venderlo” también como un atractivo mirador Maya.

“Esto surge porque en una de las reuniones que tuvimos sobre este tema con Rogelio Jiménez Pons (director del Fonatur), con nuestro asesor que nos ayuda mucho, Daniel Chávez, él, expresando la preocupación de la afectación que podría generar la obra, empezamos a hablar de la importancia del segundo piso”, refirió el mandatario.

Sin embargo, de eso no estaban informadas las constructoras que se agruparon en 10 consorcios que participaban en licitación.

Se cancelará otra licitación

En los próximos días el Fonatur deberá cancelar la licitación relacionada con la supervisión técnica y verificación del control de calidad del tramo referido, que implicaría un presupuesto cercano a los 300 millones de pesos.

Entre las nueve empresas que mostraron un interés preliminar están: Cal y Mayor, Currie & Brown México, Dirac y Transconsult.

“Es lamentable como se está quitando oportunidad a las empresas privadas por participar en el desarrollo de infraestructura pública. Sí, la experiencia y calidad de los ingenieros militares está probada, pero no puede ser que se tengan que cancelar dos licitaciones prácticamente de la noche a la mañana y no se pueda hacer legalmente nada”, informó un representante de una empresa afectada.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx