La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) señaló que la implementación de los estándares internacionales, con los cuales México está comprometido, son un derecho y una responsabilidad de cada Estado soberano, por tanto, las inquietudes relacionadas con su cumplimiento deben ser respondidas por la autoridad estatal pertinente.

“De acuerdo con los lineamientos establecidos en la Convención de Chicago, la regulación de la aviación —y esto incluye la implementación de los estándares de la OACI— es el derecho y responsabilidad de cada Estado soberano”, señaló la organización a pregunta expresa de A21, luego de que ciudadanos de la Ciudad de México hicieran una petición al organismo, a través de la plataforma Change.org, buscando clarificación sobre la forma en la que ésta se encuentra involucrada.

“Me gustaría aprovechar esta oportunidad para subrayar que la OACI está profundamente comprometida con la protección del medio ambiente, incluida la reducción de la contaminación acústica en todo el mundo”, declaró William Raillant-Clark, oficial de Comunicaciones del organismo.

Diversas organizaciones civiles en el Valle de México han declarado públicamente que el rediseño de las rutas aéreas ha incrementado los niveles de ruido en múltiples vecindarios, y que hasta un millón de personas en toda la capital estarían expuestas a ruidos superiores a los 60 decibeles provocados por la aviación comercial.

Respecto al tema, la OACI creó una estrategia llamada “Enfoque Equilibrado para la Gestión de Ruido de las Aeronaves”, adoptado durante el 33° periodo de sesiones de su asamblea en 2011, que consiste en identificar los problemas de contaminación acústica en los aeropuertos y analizar las medidas disponibles para reducir el ruido. El organismo pide directamente que se considere a la comunidad que vive cerca de los aeropuertos en el proceso de establecer estrategias para mitigar los efectos medioambientales de la industria aérea.

En el documento Environmental Community Engagement for Performance-based Navigation, el organismo de las Naciones Unidas señala que las comunidades buscan involucrarse cada vez más en los procesos de cambio en el espacio aéreo. “Las comunidades esperan que exista cada vez más transparencia por parte de los gobiernos, así como respuestas e inclusividad en los procesos”.