El Director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza explicó que el contrato que tiene la paraestatal con cada calificadora genera un costo de 350,000 dólares.

Y que aún cancelando el servicio con Fitch, mantendrán la relación con otras tres agencias que son Moody's, Standard & Poor's y la mexicana HR Ratings.

Al participar en la conferencia matutina con el presidente de México, el directivo aseguró que “por norma internacional se puede trabajar solo con dos calificadoras y nosotros (Pemex) seguiremos con tres)”.

La decisión de no renovar el contrato, que a decir de Romero “se agotó”, sí tiene repercusiones para la imagen de México entre los inversionistas internacionales. Así lo explica desde Londres, el analista senior para América Latina en la consultoría mundial Pantheon Macroeconomics (PM), Andrés Abadía.

“Esta decisión, junto con la aprobación de la reforma energética deja al gobierno de Andrés Manuel López Obrador muy mal parado en el entorno financiero internacional y debilita los fuertes cimientos de libre mercado que ha forjado el país por décadas”.

En entrevista, dijo que no tienen claro si existe el riesgo para que se produzca un movimiento similar en la nota soberana, sin embargo, la posibilidad “ha aumentado significativamente”.

“La prima de riesgo se verá afectada por la decisión y claramente lesiona la perspectiva del país. Es una noticia muy negativa que no tiene precedentes para un país que se supone está abierto al escrutinio por parte de los mercados financieros”, explicó.

El estratega sostuvo que “en definitiva ha sido una decisión muy mala, genera mucha incertidumbre y llega en el peor momento posible”.

“Asumiendo que el motivo no sea más que el de silenciar a uno de sus mayores críticos, la mejor manera de acallar a una agencia crediticia es haciendo un buen trabajo, reduciendo gastos innecesarios, mejorando la eficiencia y no hacerlo por medio de decretos y de un momento a otro”.

El analista de PM sostuvo que “el ganador en toda esta saga es Fitch, ya que consolida su imagen como una agencia que no le tiembla la mano al momento de hacer su trabajo y muy seguramente muchos inversionistas seguirán pidiendo su opinión respecto de la verdadera salud de Pemex”.

Primera en mandarla a especulativo

La calificación Fitch fue la primera en retirar el Grado de Inversión a Pemex y mandarlo así a territorio de emisores especulativo desde junio del año 2019.

Todavía en abril del año pasado, la agencia llevó la nota de la paraestatal a un nivel más bajo dentro del especulativo, en “BB-/perspectiva estable” con lo que le dejó la calificación más baja entre las tres agencias de mayor operación mundial que evalúan a la petrolera.

Un año después de Fitch, Moody's, clasificó a Pemex entre los emisores que han perdido el grado de inversión, lo que se identifica en el mercado como “un ángel caído” colocándole en el escalón “Ba2/perspectiva negativa”, un nivel arriba del nivel donde estaba en Fitch.

Y la que tiene Pemex en Standard & Poor's, que está atada a la soberana, y se encuentra en “BBB/Perspectiva negativa” que está en cambio, dos niveles arriba del grado de inversión.

Fitch declinó hacer comentarios respecto de la decisión del Gobierno. La última observación que otorgó sobre la calificación de Pemex fue en abril, al recortarla, cuando indicó que “si  Pemex no contara con el respaldo del gobierno, su calificación estaría en “CCC-“ esto es hundida más en las notas especulativas, en el escalón donde están los emisores “más débiles”.