Petróleos Mexicanos (Pemex) avanzará hacia la unificación del yacimiento Zama en aguas someras del Golfo de México con la estadounidense Talos Energy, luego de que cambió el plan con el cual buscaría probar recursos propios en su asignación Uchukil, y ahora confiará en los análisis que presente su futuro socio privado para que juntos presenten un plan de desarrollo a la Secretaría de Energía.  

En la 13 sesión ordinaria de su órgano de gobierno, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) aprobó un nuevo plan de exploración para Pemex Exploración y Producción en la asignación AE0152 Uchukil, que colinda con el contrato del bloque 7 de la Ronda 1.1,  asignado a Talos Energy en consorcio con  Premier Oil y Wintershall Dea, empresa alemana que adquirió a la mexicana constituida para la reforma energética Sierra Oil and Gas.  

La asignación se ubica dentro de la plataforma continental frente a la costa de Tabasco en las Cuencas  del Sureste, con una superficie de 786 kilómetros cuadrados y un tirante de agua de hasta 400 metros verticales. Se han perforado dos pozos llamados Pox 1 y 2, uno taponado por accidente mecánico y el otro improductivo.  

En el nuevo plan aprobado por la CNH, Pemex invertirá 345 millones de dólares en un escenario base para la perforación de ocho pozos exploratorios en los próximos tres años, dejando la posible inversión de hasta 654 millones de dólares para un escenario incremental de trabajos en caso de que exista éxito exploratorio en las primeras actividades.  

Las perforaciones de nuevos pozos son nuevos prospectos que se añaden a esta modificación para probar el funcionamiento del sistema petrolero en esta asignación con lo que pretenden hallar un  recursos prospectivos de hasta 496 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, principalmente aceite ligero, que se reparten de la siguiente forma: 220 millones de barriles en el pozo Niquita; de 23 millones en Saap; 57 millones de barriles en Chamak; 20 millones en Siwak; 25 millones en el pozo Litsin; 51 millones de barriles del pozo Halab; 19 millones en el pozo Tiense, y 81 millones del pozo Baksan.  

Los perforación de los primeros dos pozos comenzará a finales de este año, según Pemex. Además, la petrolera presentó un plan de exploración incremental con cinco pozos adicionales y recursos conjuntos de 392 millones de barriles de petróleo crudo equivalente. En éste, perforaría el pozo Maskab, con un recurso prospectivo de 47 millones de barriles; el pozo Ese, de 74 millones de barriles; Sawa, con 36 millones de barriles; Ba, de 54 millones de barriles y entonces sí, Asab, con un recurso prospectivo de 181 millones de barriles de petróleo crudo equivalente, trabajos que se postergarían hasta el 2023.  

Unificación  a la vista

En tanto, el 7 de julio de este año, la Secretaría de Energía, mediante el oficio 500/SSH-267/2020 instruyó la unificación del yacimiento compartido relacionado con el campo Zama entre el contratista Talos Energy y Petróleos Mexicanos, con la obligación de las partes de presentar un proyecto de acuerdo de unificación. Pemex manifestó que se encuentra en negociaciones con el contratista relacionadas con la propuesta, la cual será presentada conjuntamente para la consideración de la Secretaría de Energía, explicó el regulador.   

Así, el pozo Asab que era el que se había planteado como propuesta inicial para probar los recursos propiedad de Pemex, ahora está dentro de la opción incremental y como último en tiempo, cuando estaba inicialmente propuesto para darle la continuidad al yacimiento Zama, a lo que Pemex explicó que se encuentra en negociaciones y revisando documentación con Talos para que si con la información que ya se tiene por parte del privado se pueda concluir que ya se puede unificar Zama. Pero si consideran necesario que se necesita un pozo más para terminar de evaluar la estructura, recurrirían al pozo Asab.  

Los trabajos que ha realizado Talos Energy, y en los que se calcula un hallazgo de hasta 800 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en su contrato, son un pozo exploratorio y tres delimitadores, además de toda la información sísmica posible, por lo que Pemex podría confiar en la información que ha recopilado su futuro socio.  

En el nuevo plan, según la CNH, “Se infiere que las estructuras geológicas asociadas a los prospectos exploratorios Saap, Siwak, Baksan, Chamak y Maskab podrían exceder los límites del área de la asignación por lo que en el supuesto del éxito exploratorio y de que el asignatario reúna elementos suficientes que le permitan inferir la posible existencia de un yacimiento compartido, deberá atender el procedimiento establecido en el término de condición décimo del título de asignación, así como en el artículo 63 del reglamento de la Ley de Hidrocarburos”, con lo que podría encontrarse otro yacimiento compartido en el área.  

En septiembre, la Secretaría de Energía ordenó que se ejecute una segunda unificación de un yacimiento compartido entre una empresa privada, en este caso el consorcio entre argentinas Hokchi Energy, y Pemex, que según la información presentada por la estatal petrolera mediante el pozo Itta1EXP, comparten hidrocarburos en el respectivo contrato en aguas someras adjudicado en la Ronda 1.2, y la asignación AE-0151-Ucukil, en las costas de Tabasco frente al puerto de Dos Bocas.

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