Por la forma de calcular el subsidio en gasolinas, un aumento de 10 centavos en la paridad dólar-peso anula el aumento mensual en el precio de este combustible. Actualmente, el diferencial en dólares entre el precio de la gasolina en México y EU es de 40%, lo que de entrada indica que el proceso de ajuste de los últimos tres años en los precios de las gasolinas en México no brinda los resultados previstos y, en cambio, la depreciación cambiaria arroja resultados cada vez más costosos para las finanzas públicas.

Un ejercicio del subsidio entre precio del combustible y tipo de cambio elaborado por El Economista muestra que un aumento de 10 centavos de dólar en el precio de la gasolina en EU llevaría el subsidio a 53%, pero si el aumento es de 50 centavos, se traduciría en un diferencial de 106%, esto considerando que el tipo de cambio no se mueva; de incrementarse ambas variables como ha sucedido en los meses recientes, el subsidio crece.

Desde la lógica del cálculo del IEPS elaborado por Hacienda, aunque no se importara un solo litro de gasolina o inclusive si la de México estuviera por debajo de la de la costa del Golfo en EU, habría subsidio.

De acuerdo con un documento del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP), son los hogares con ingresos más altos los que realizan la mayor parte del gasto de petrolíferos y los qué más se benefician con el subsidio.

Con base en la investigación de Hacienda Distribución del pago de impuestos y recepción del gasto público por deciles de hogares y personas , los hogares con los ingresos más bajos del país realizaron 0.9% del consumo de gasolina, mientras que los hogares con los ingresos más altos realizaron 33.6 por ciento.

El CEFP indica que antes de desregularse el precio de la gasolina tendrían que darse ciertas condiciones en la economía nacional que permitieran al grueso de la población absorber el impacto en su precio; es decir, tendría que aumentar antes la tasa de crecimiento económico y darse una distribución más equitativa del ingreso.

Habrá que ser cautelosos en el retiro del subsidio a la gasolina, por el efecto que pudiera tener en la inflación, que es un impuesto que daña más a los individuos de menores ingresos, concluye.