Luego de un mandato completo en el que Mauricio Macri se encargó de manera insistente de pedirle un esfuerzo extra al ciudadano de a pie para que pagara abultados aumentos de tarifas eléctricas en pos de ir disminuyendo gradualmente el nivel de subsidios del Estado al sector, la taba cambió y el gobierno de Alberto Fernández volvió a recurrir a una de las principales estrategias del kirchnerismo en los 12 años que gestionó el poder: ponerle un techo a las tarifas eléctricas a partir de un plan de subsidios que, también pandemia mediante, se extenderá por lo menos hasta fin de año.

Así, en pos de contener los precios de la luz, el Gobierno destina $681 millones por día al programa “Formulación y Ejecución de la Política de Energía Eléctrica”, que depende del Ministerio de Desarrollo Productivo y que en apenas siete meses y 10 días del año ya agotó todo el presupuesto que tenía previsto para 2020.

De los poco más de $140,000 millones (1,917 millones de dólares) previstos, en 223 días exactos se llevan devengados más de $152,000 millones (2,082 millones de dólares), es decir, un 108% encima de la previsión inicial. Al ritmo que va la partida, el gasto total del año se ubicaría en torno a los $240,000 millones (3,287 millones de dólares) solamente en concepto de subsidios eléctricos, un 170% del cálculo inicial.

Medido en dólares, a $77 la cotización según el Banco Nación, representan unos  US1,974 millones por año que se desembolsan para subsidiar la electricidad.

Dichos datos provienen del Presupuesto Abierto, que distingue entre cada programa de la Secretaría de Energía, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Cambio de estrategia

La sucesión de un gobierno a otro representó, como sucedió después de 2015, un giro brusco en la política de subsidios al sector. Por caso, el primer presupuesto para el extinto Ministerio de Energía y Minería que proyectó el ex presidente Mauricio Macri fue de 72,000 millones, de pesos en 2016. El plan de 2015, ideado por el gobierno de Cristina Kirchner, estipulaba fondos por 78,700 millones, casi un 10% más de lo que prevía Macri un año después.

En la presidencia de Macri, alineado con su plan de ir reduciendo el aporte estatal en subsidios a las facturas de luz, el costo se trasladó principalmente a los usuarios, que pagaron facturas abultadas sobre todo en los dos primeros años de la gestión. La última proyección del macrismo para el sector fue el año pasado, con fondos estimados en $146,000 millones.

Esa partida, con pequeños cambios, fue la que adaptó el actual gobierno para 2020, aunque ya superó esa previsión en sólo siete meses y se perfila para seguir aumentando el gasto en el último cuatrimestre.