Hace más de tres años que Satya Nadella asumió el cargo como CEO de Microsoft y la compañía luce ahora como si se hubiera dado un chapuzón en aguas termales. Su imagen recuerda cada vez menos a una engrapadora en un cubículo de oficina y parece acercarse a la de su coterránea Starbucks. Según Leonardo Ortiz, director global de Filantropía de la tecnológica, esto se debe a un cambio cultural impulsado por Nadella a nivel mundial.

 

Aunque sus productos más tradicionales han quedado un tanto rezagados, entre la expansión de las utilidades por sus servicios en la nube, y las inesperadas ventas de su más reciente consola, el X Box One X, la compañía no se anda con rodeos. Incluso su estrategia de filantropía, que está concentrada en la capacitación de individuos y la colaboración con organizaciones, es agresiva.

 

De acuerdo con Leonardo Ortiz, para la compañía, la tecnología no es más que una herramienta y lo que verdaderamente importa es lo que uno hace con esa herramienta: educarse mejor, estar en contacto con autoridades gubernamentales, con mercados, hacer comercio,  comunicarse con otras personas.

 

En el largo plazo, Microsoft busca cambiar los planes educativos de países enteros, como Estados Unidos, en donde a través de cabildeos e iniciativas, ha modificado los programas de estudio de 32 estados para incluir a las ciencias de la computación como materia básica.

 

En cifras llanas, Microsoft ha donado anualmente recursos por 150 millones de dólares en efectivo y más de 1,500 millones de dólares en valor de mercado de productos de tecnología, sobre todo vinculados a la nube. En México, durante los últimos 20 años, han donado alrededor de 120 millones de dólares tanto en tecnología como en servicio y han apoyado a 9,000 ONG en el país.

 

Sobre la inversión de 1,000 millones de dólares en México entre 2015 y 2018 que Nadella anunció hace dos años, el directivo dijo que esta suma no solo incluye al área de filantropía, sino al área educativa y a un área que realiza alianzas con el Instituto Nacional del Emprendedor para promover el emprendimiento.   

 

Los individuos y las organizaciones no gubernamentales son los focos de atención de esta estrategia de Microsoft, cuya principal línea de acción es que las personas cuenten con habilidades digitales para mejorar su calidad de vida. Cuatro son las líneas de acción en las que está orientada la estrategia de filantropía de Microsoft: capacitación de niños y jóvenes en competencias digitales; entrenamiento de adultos en trabajos que requieren especialización técnica; apoyo a diversas ONG en herramientas tecnológicas y responsabilidad social dentro de la empresa.   

 

“Los niños y jóvenes tienen que aprender ciencias de la computación para entender cómo funciona el mundo, qué hay detrás de la pantalla, cómo se realizan las transacciones comerciales. De la misma forma que nosotros aprendimos biología para saber cómo funciona el cuerpo o física, para conocer cómo se mueven las cosas”, dijo Leonardo Ortiz.    

 

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx