El conglomerado empresarial brasileño Odebrecht, en el centro de un escándalo de corrupción que abarcó una docena de países, introdujo este lunes un pedido de recuperación judicial para negociar deudas de 84,000 millones de reales (21,500 millones de dólares), informó la compañía.

Se trata del mayor proceso de recuperación judicial en la historia de Brasil, seguido por el concedido en el 2016 a la empresa de telefonía Oi (64,000 millones de reales).

La recuperación judicial tiene por objetivo viabilizar la superación de una situación de crisis económica-financiera del deudor, a fin de mantener el funcionamiento de la empresa y el empleo de sus trabajadores. De acuerdo con la ley brasileña, las empresas declaradas en recuperación judicial tienen seis meses para alcanzar un acuerdo con los acreedores.

El pedido fue formulado por el Consejo de Administración de ODB (holding que controla las diferentes empresas del grupo) ante la justicia de São Paulo.

Además de la controladora ODB, el proceso involucra a una veintena de empresas del grupo, pero deja fuera a sus compañías operacionales, entre ellas la constructora Odebrecht Engenharia e Construçao (OEC) y la petroquímica Braskem.

Los mayores acreedores de Odebrecht son los bancos públicos brasileños —Banco Nacional de Desarrollo, Banco do Brasil y Caixa Económica Federal— y también tenedores de bonos.

Creada en 1944 en el estado de Bahia (nordeste) como una constructora civil, Odebrecht SA es actualmente un conglomerado de capital familiar que se forjó al calor de la obra pública.

Desde el 2014, se ha visto sacudida por el escándalo de Lava Jato, después de admitir el pago de sobornos millonarios en varios países de la región para obtener contratos.

“El grupo Odebrecht llegó a tener más de 180,000 empleados hace cinco años. Ahora tiene 48,000, a causa de la crisis económica, del impacto en su reputación de muchos de los errores cometidos y de la dificultad de muchas de las empresas que colaboran con la justicia para obtener nuevos créditos y contratos”, informó el comunicado, firmado por el director presidente del grupo, Luciano Guidolin.

“Tanto las empresas operacionales como las auxiliares y la propia ODB mantienen sus actividades normales enfocadas en el objetivo común de garantizar la estabilidad financiera y el crecimiento sostenido”, prosigue.

El esquema de corrupción de Odebrecht trascendió las fronteras y provocó crisis políticas en varios países. En Perú, tres expresidentes están bajo investigación y otro, Alan García, se suicidó en abril al ser detenido como presunto beneficiario de coimas en la construcción del metro de Lima.

Odebrecht fue condenada a pagar diversas multas, incluyendo una de 2,600 millones de dólares a los gobiernos de Brasil, Estados Unidos y Suiza.

Frenar la ejecución de deudas

El pedido de recuperación judicial fue precipitado por la suspensión de la venta de su participación en Braskem —petroquímica controlada en conjunto con Petrobras— a la holandesa LyondellBasell. También influyó el pedido de recuperación judicial a fines de mayo de la subsidiaria Atvos, empresa azucarera y segunda mayor productora de etanol de Brasil.

Estas dificultades llevaron a que el banco Caixa Económica Federal ejecutara dos deudas atrasadas, contraídas por Odebrecht en préstamos para la construcción del Arena Corinthians, en São Paulo, y el Centro Administrativo de Brasilia, en el Distrito Federal.

El pedido de protección judicial señala explícitamente a frenar esas ejecuciones de deuda.

“Frente al vencimiento de varias deudas, de hechos imprevisibles y de recuentes ataques contra los activos de las empresas, la administración de ODB llegó a la conclusión de que la recuperación judicial es la medida más adecuada para posibilitar la conclusión exitosa del proceso de reestructuración financiera de forma coordinada, segura, transparente y organizada”, indica el comunicado de Odebrecht.

El conglomerado ha estado luchando para recuperarse de las consecuencias de la investigación de corrupción Lava Jato en Brasil.

La investigación, que comenzó en el 2014, detuvo la industria de la construcción, ya que se cortó el acceso a los proyectos gubernamentales y se encarceló a los ejecutivos.

Una ruta de escándalos

  • Marzo 2014. La policía detiene a 17 personas, entre ellas a Paulo Roberto Costa, director de Abastecimiento de Petrobras. Inicia la operación denominada Lava Jato.
  • Junio 2015. Es detenido el empresario Marcelo Odebrecht, presidente de la constructora que lleva su apellido, y es condenado a 19 años de prisión.
  • Diciembre 2016. El Departamento de Justicia de Estados Unidos lanza una investigación sobre Odebrecht, en la que se especulan sobornos a funcionarios de los gobiernos de 12 países, para su beneficio en contrataciones públicas (Angola, Mozambique, Colombia, México, Panamá, Guatemala, República Dominicana, Perú, Argentina, Venezuela y Ecuador).
  • Enero 2017. Se obliga a la empresa a pagar 184 millones de dólares, equivalentes al doble de los 92 millones que Odebrecht reconoció haber pagado en sobornos.
  • Abril 2017. La empresa es condenada a pagar diversas multas, incluyendo una de 2,600 millones de dólares a los gobiernos de Brasil, Estados Unidos y Suiza.
  • Octubre 2017. Se da a conocer un video donde Euzenando Prazeres de Azevedo, exdirector de Odebrecht en Venezuela, declaró a la Procuraduría General de Brasil, que Maduro había recibido 35 millones de dólares para financiar su campaña presidencial en el 2013.
  • Diciembre 2018. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca ordena una indemnización de más de 260 millones de dólares e inhabilita a la empresa por 10 años para celebrar contratos con entidades oficiales colombianas.
  • Abril 2019. En Perú, tres expresidentes están bajo investigación y otro, Alan García, se suicidó al ser detenido como presunto beneficiario de coimas en la construcción del metro de Lima.
  • Junio 2019. Odebrecht pide su recuperación judicial en Brasil para evitar la quiebra.

Un gigante herido

A diciembre del 2017, los ingresos netos de Odebrecht ascendían a 72,000 millones de reales (18,500 millones de dólares), mismos que cayeron 10% con respecto al año previo, en tanto que su deuda ascendía a 78,000 millones de reales (20,000 millones de dólares), la cual creció 4% en la misma comparación de tiempo.

La compañía reportó 17,000 millones de reales (4,300 millones de dólares) de Ebitda, mismo que bajó 5.6% con relación al 2016.

Odebrecht tiene presencia operativa en 14 países y representación en 13 más.

El conglomerado brasileño cuenta con 48,000 empleados en su plantilla: 64% en Brasil y 36% en otros países, de los cuales 69% está concentrado en la parte operativa. Del total de trabajadores, 84% son hombres y sólo 16% mujeres. El grupo cuenta con varias marcas: OEC (ingeniería y construcción); Braskem (resinas termoplásticas y biopolímeros), entre otras.