El director del Área de Investigación en Políticas y Programas de Nutrición de la Secretaría de Salud, Simón Barquera Cervera, aseguró que el nuevo etiquetado frontal de alimentos y bebidas que entrará en vigor el 1 de octubre, no pretende satanizar ni obligar a desaparecer ningún producto existente en el mercado, sino que mejoren sus ingredientes para evitar enfermedades en México como diabetes u obesidad. 

Durante la conferencia de prensa vespertina en Palacio Nacional, el funcionario recordó que a partir del 1 de octubre algunos productos deberán incluir una etiqueta en color blanco y negro con las leyendas: "exceso de calorías", "exceso de azúcar", "exceso de grasas", "excesos de sal" o "excesos de sodio".

"Se ha dicho que no va a funcionar porque todo producto tendrá sellos; porque la gente seguirá consumiendo comida chatarra; generará afectaciones económicas; el problema son las garnachas; no da detalles de ingredientes; falta estrategia integral; que es una copia al vapor del sistema chileno", dijo Barquera Cervera.

Indicó que el gobierno no pretende satanizar ningún producto ni desaparecer ciertos alimentos, “únicamente advertir los riesgos a la población”.

Afirmó que el modelo chileno de etiquetado sí fue un elemento que adoptó el gobierno mexicano, pero con base en un estudio propio con apoyo de Unicef, “y encontramos que los niños entendían mejor ese etiquetado”. Sostuvo que el modelo chileno confirmó que este etiquetado no conlleva riesgos económicos.

Indicó que el nuevo etiquetado frontal de alimentos mexicano fue estudiado por más de una década, y “es una estrategia de salud pública muy nueva pero que tiene trabajándose en el país 14 años por parte de investigadores”.

Indicó que promueve una evaluación rápida de la calidad de los productos que es fácilmente comprendido por niños; facilita elecciones saludables, además de que es un incentivo para que las empresas que producen alimentos no saludables reformulen sus productos y procesos de elaboración.

Afirmó que actualmente el etiquetado es confuso y contiene cantidades no reales; por ejemplo, mencionó que un producto puede decir que contiene 2,000 calorías diarias requeridas, pero hay niños que requieren menos de esa cantidad; añadió que otros mencionan que contienen 90 gramos de azúcar al día, y la OMS dice que sólo se requieren 50. Argumentó que las bebidas azucaradas causan más de 40,000 muertes cada año.

jmonroy@eleconomista.com.mx

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