El Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés) que remplazará al Tratado Libre de Comercio de América del Norte (TLCAN) dará certidumbre a las exportaciones y a los consumidores, indicó José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda y Crédito Público.

“El nuevo acuerdo con Estados Unidos y Canadá, además de poner al día muchos de los temas comerciales que habían sido rebasados por el transcurrir del tiempo, es un acuerdo que da certidumbre a nuestros exportadores de que cuentan con un mercado donde pueden colocar sus productos de manera segura”, expuso ante quienes conforman la nueva LXIV Legislatura de la Cámara de Diputados.

Durante su comparecencia como parte de la glosa del VI Informe de Gobierno, también comentó que los consumidores se beneficiarán de este nuevo acuerdo comercial trilateral, pues tendrán acceso a mayores productos a un menor precio. Mientras que los inversionistas, dijo, se beneficiarán de que en México existen las condiciones para incrementar los insumos que se requieren para fomentar la producción y que ayudan a crecer a la economía del país.

“Estaremos entregando una economía que dará más espacios a la inversión, alcanzando casi 200,000 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa. Son cifras sin precedentes”.

Se mantuvo estabilidad

González Anaya defendió que a lo largo de este sexenio se logró la estabilidad macroeconómica gracias al impulso de las reformas estructurales que ayudaron a enfrentar choques externos.

Sin embargo, los diputados del PAN, Morena y PRD reclamaron al secretario que aun con las reformas, el país no creció más allá de la tasa de 2.5% que se ha venido observando en los últimos 30 años.

El secretario de Hacienda respondió que se debe entender el contexto que enfrentó México en los últimos seis años, pues si se considera que los precios del petróleo cayeron 70% y que el sector industrial de Estados Unidos se contrajo 2%, México quedó bien parado al mostrar crecimiento

Destacó los beneficios de la reforma fiscal, la cual permitió mitigar el impacto de menores ingresos petroleros ante la caída de los precios del crudo a nivel mundial.

“La reforma hacendaria permitió que, cuando hubo una caída en el precio del petróleo no provocara una complejidad en las finanzas públicas de enormes magnitudes; se redujo la informalidad y permitió crecer la carga fiscal a las empresas que facturan más”.

Se redujo la deuda

Ante las críticas que recibió de diputados de diferentes bancadas sobre el incremento de la deuda, González Anaya reiteró que a diferencia de otros países que conforman el G20 o incluso en Latinoamérica, México fue el único que mostró un superávit primario y que redujo coeficiente de deuda a Producto Interno Bruto (PIB).

Detalló que, si bien la deuda llegó a representar casi 49% del PIB, en el 2017 se redujo a 48% y se contempla que para el cierre de este año se ubique cerca de 45% del PIB.  “Nos comprometimos a realizar un proceso gradual de consolidación fiscal que no afectara la estabilidad o comprometiera el presupuesto destinado a combatir la pobreza”, concluyó.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx