Lectura 3:00 min
No fue corrupción y ahora tampoco colusión
Por increíble que parezca, el caso de una plática anónima que generó gran revuelo en la opinión pública se está yendo por la borda.
Demasiados giros ha tenido esta historia en menos de dos días. Por increíble que parezca, el caso de una plática anónima y transmitida en la principal televisora del país que generó gran revuelo y conmocionó a la opinión pública nacional y, claro, a la industria farmaceútica , se está yendo por la borda.
El propio titular de Comisión Federal de Competencia (CFC), Eduardo Pérez Mota, reconoció anoche que no puede pronunciarse aún sobre si existen o no prácticas monopólicas en este caso. Así como se ven las cosas, los hechos pueden quedar como una simple historia mediática que no podrá llegar a tribunales.
El punto es que las llevadas y traídas grabaciones, al confirmarse que fueron entre dos directivos de empresa y no con algún funcionario del IMSS como El Economista lo informó ayer se quedan sin validez legal alguna. Al ser una plática entre particulares grabada en forma ilegal no puede ser prueba legal en ningún juicio.
Carlos Abelleyra, expresidente de la Canifarma, admitió en un comunicado que su voz es la de la grabación, aunque dice que era a título personal, reconoce que sí hablaba (con Rafael Castro) sobre un proceso de licitación pública de medicamentos por parte del IMSS, cuyas bases serían publicadas el jueves 11 de noviembre.
Pero deja entrever que lo que discutían eran los términos en los que una empresa iba a participar, incluyendo algunas ideas sobre el costo de la distribución . Por lo pronto, la Cámara de la Industria Farmacéutica (Canifarma) les otorgó el beneficio de la duda. Rafael Gual, director general de esta agrupación gremial, dice que para dar una posición prefieren esperar a que culminen las investigaciones.
Y es que los laboratorios la mayoría de las veces no le venden directamente al IMSS, sino que van representados por empresas distribuidoras que se quedan con una comisión y ésta justamente llega a oscilar entre 3 y 5%, lo cual podría hacer sentido a lo que mencionan en la grabación televisada.
Los que sí no quisieron esperar fueron los laboratorios. Stendhal al igual que Novartis se deslindó del caso y salió a decir que Abelleyra quedaba separado temporalmente de la empresa, al igual que Alejandro Kuri, también mencionado en la cinta.