Estamos en una coyuntura propicia para lograr el acuerdo, probablemente sea la mejor desde que empezaron las negociaciones, dice Moisés Kalach, representante del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) en la negociación del TLCAN. La Casa Blanca ha entendido que este tratado es too big to fail.  En un contexto en el que no baja la tensión comercial con China, las cosas pueden acomodarse y favorecer a México. “Mi optimismo es moderado porque he aprendido que en esta negociación el paisaje puede cambiar muy rápido”, matiza.

Sí, el acuerdo podría salir en agosto. Si consideramos que son necesarios tres meses, mínimo, para que el ejecutivo estadounidense pueda firmar el acuerdo tras haber notificado a su congreso que ha logrado la renegociación del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Tomando en cuenta esto, el 31 de agosto es la fecha límite para que se concluya la negociación, de manera que el tratado pueda ser firmado por el presidente Enrique Peña Nieto antes de que finalice su mandato el próximo 30 de noviembre.

La incorporación de Jesús Seade –responsable para la renegociación del TLCAN del gobierno de transición de Andrés Manuel López Obrador– a las negociaciones ha sido muy ordenada y predomina un espíritu de colaboración y apoyo. “No hay fisuras, trabajamos todos para el mismo objetivo”, dice Kalach, cuyo cargo oficial es el de director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales del CCE.

Aunque hay muchos reflectores sobre el perfil “defensivo” de México en la negociación Kalach es positivo y asevera que no se debe poner tanto énfasis en lo que se está cediendo en un tema u otro, sino en lo que sucede en la negociación en su conjunto. “El objetivo es que México quede en una mejor posición y creo que lo podemos lograr”, resume.

Hay condiciones para lograr un acuerdo que permita modernizar el sector automotriz, partiendo de la base de que es un caso de éxito y que la integración regional es un hecho, explica el empresario. Del otro lado, hay que estar conscientes de que son muchos otros temas. “Por supuesto que es natural que el sector automotriz genere tanta atención, porque tiene que ver con 30% de las exportaciones mexicanas y es muy sensible simbólicamente en Estados Unidos”.

La posibilidad de que Estados Unidos trate sus importaciones del sector automotriz como un asunto de seguridad nacional es real y eso preocupa, alerta. Y va más allá: no sólo afectaría la negociación del TLC, sino la forma en que funciona el comercio mundial. Sería un desafío a la OMC.

Sobre el capítulo laboral, que ha sido un tema recurrente en días recientes ante la posibilidad de que México admita un componente salarial en la regla de origen automotriz, Kalach afirma que el tema debe analizarse reconociendo su complejidad. “Entendemos que, si México quiere seguir avanzando, debe hacer un esfuerzo para tener los mejores estándares, en lo laboral y en otros temas. Pero al mismo tiempo, no podemos aceptar que la política laboral mexicana se defina en otro país”, dijo categórico.

Al abundar sobre el tema del posible endurecimiento de la regla de origen automotriz que busca Estados Unidos, Kalach mencionó que la industria automotriz en México se encuentra en proceso de revisión y análisis, porque “tiene que quedar balanceada para que no dañe la huella de nuestro país o de las inversiones que han confiado en nosotros a través de los últimos años”.

Altas probabilidades

Ayer mismo, Juan Pablo Castañón, presidente del CCE, afirmó que “sí existe la posibilidad (de lograr un acuerdo), sí existe la voluntad política”. Durante una entrevista televisiva, el líder de la Iniciativa Privada en México destacó que la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Estados Unidos es de 70%, pues al presidente estadounidense “le urge demostrar a su electorado que puede ponerse de acuerdo con sus socios comerciales”.

Este jueves y viernes se reunirán los equipos negociadores de México y Estados Unidos para afinar diversos temas, con el interés de terminar en agosto, que se firme en noviembre y se avale por el Senado en diciembre.

Juan Pablo Castañón dijo que Canadá se integraría a la negociación, quizá el próximo 13 de agosto. “Si existe flexibilidad de la Casa Blanca, podemos encontrar escenarios en que México pueda tener condiciones para un acuerdo en principio y que se incorpore Canadá”, condicionó el presidente del CCE.

El dirigente empresarial afirmó que aún se tienen que vencer obstáculos en propuestas estadounidenses inadmisibles para México como la restricción de exportaciones por estacionalidad, la cláusula de caducidad del acuerdo (sunset), la regla de origen automotriz, así como los relativos a la propiedad intelectual y el mercado laboral. “Tenemos que encontrar balances y comprensión de asimetrías entre dos economías diferentes. Pero existe la disponibilidad y la voluntad política”, insistió.

Delegación mexicana viaja completa a Washington; confían en lograr avance

Todos los organismos del sector empresarial mexicano alcanzarán en Washington al equipo negociador mexicano comandado por el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y el titular de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray –quienes viajaron ayer–, ya que se observa una “ventana de oportunidad” de que esta semana “haya un avance sustancial” en los temas álgidos que han trabado el acuerdo en principio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Así lo dijo Francisco Cervantes, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), al reiterar: “Estamos apostando a que haya mucha flexibilidad de parte de Estados Unidos. ¡Estamos cerca!”.

Si algo caracteriza a México es que es un buen negociador, destacó, “también sabemos aflojar un poquito, no estamos cerrados”, mencionó luego de que Guajardo informara la incorporación del tema salarial en el TLCAN.

Cervantes comentó que cualquier decisión que se tome respecto al tema de reglas de origen automotriz tendrá un “rebote”, por eso debemos ser sensibles y cuidar la estabilidad económica del país. Para la reunión de este jueves, México irá con la mayor “flexibilidad” para revisar los temas más complejos en la renegociación del TLCAN, pero se protegerá el contenido de los países.

En entrevista, el presidente de la Concamin informó que de no cerrar un nuevo acuerdo en este mes, sí se lograría un avance importante en los 10 capítulos que faltan por revisar y que resultan ser los más álgidos.

Admitió que serán necesarios ciertos cambios en el TLCAN, pues los tiempos cambian y los acuerdos se deben ajustar a las nuevas realidades comerciales. No obstante, México no debe aceptar un pacto bilateral con Estados Unidos, es importante integrar a Canadá. (Lilia González)