Telefónica Movistar comunicó esta mañana los primeros resultados de su convenio de uso compartido de redes en el tramo última milla con su competidor AT&T, de los que destacó una migración del tráfico de 3.7 millones de usuarios, el 13.85% de toda su base de clientes que tenía en México hasta marzo de este año, y un aumento de su cobertura 4G LTE al 60% de la población, desde un 50% que lograba en diciembre de 2019. 

La compañía informó que las primeras regiones territoriales donde ha comenzado a migrar su tráfico son aquellas pertenecientes a las regiones 1, 3 y 4, que comprenden los estados de Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Destacan también aquí los importantes mercados ya migrados de Tijuana, Monterrey, Ciudad Juárez, Saltillo y Nuevo Laredo. Allí, el tráfico de los usuarios de Telefónica en México ya viaja por las estaciones base de AT&T, aunque en las pantallas de sus dispositivos se despliega el nombre de la marca Movistar.

Las regiones donde comenzó la migración del tráfico también corresponde a aquellas donde Movistar devolverá primero sus bandas radioeléctricas en el espectro de 2.5 GHz y 1.9 GHz al cierre de este 2020. Esto como respuesta a un plan de la empresa de hacer un uso eficiente de infraestructura tangible e intangible, mantener su solvencia financiera y para enfrentar las elevadas cargas impositivas que se cobran aquí por la explotación de frecuencias. La compañía reportó 33 millones de euros como OIBDA en marzo para su negocio mexicano, frente a 22 millones de euros del primer trimestre de 2019. 

Miguel Calderón, vicepresidente de asuntos regulatorios de Movistar México, y Omar Calvo, director de redes de Movistar México, comentaron que la compañía también ha “abierto” las estaciones base de Movistar en otras 26 ciudades de regiones distintas a las 1, 3 y 4; entre ellas, Guadalajara, San Luis Potosí, León y la Ciudad de México. Esto significa que en esas plazas el tráfico de los clientes de Movistar convive entre sus redes propias y las de AT&T, hasta que la migración sea definitiva hacia las red de ésta última, entre los años 2021 y 2022.

Para el cierre de este año, Movistar quiere que el tráfico de sus usuarios en 57 mercados ya viajen sobre la red de AT&T o que convivan entre una y otra red, hasta que toda la migración sea definitiva.

En 2020, los clientes de Telefónica en La Paz, Los Cabos, Puerto Vallarta, Tepic, Salamanca y Oaxaca, entre otras, contarán con red 4G LTE por primera ocasión, aseguró la operadora. Telefónica Movistar espera que para el año 2021 el 67% de sus clientes y los 83 mercados de mayor relevancia en el país cuenten con cobertura de red 4G LTE.

En términos técnicos, los ejecutivos indicaron que el 90% de las estaciones base de Movistar en tecnología 4G y el 25% de aquellas de red 3G ya se han “abierto” para iniciar la migración.

Para cuadrar la migración del tráfico de una a otra infraestructura, Movistar dijo haber construido 160 kilómetros de redes de fibra óptica en los últimos seis meses y verificado el correcto funcionamiento de 80,000 kilómetros de redes ya construidas. 

Miguel Calderón insistió en que Movistar mantiene le gestión de su tráfico, sus propias estrategias comerciales y que es la responsable del servicio que reciben sus usuarios.

Reiteramos nuestro compromiso de permanencia en México y nos enfocamos a mejorar la calidad de nuestros servicios (…) Nosotros controlamos nuestra red de transporte, la parte de operativa, de administración; toda la oferta de productos. Todo sigue siendo Movistar”, dijo Miguel Calderón. 

Calderón también dijo que Movistar ofrecería servicios 5G cuando la evolución tecnológica de la red de AT&T lo permita y si hace sentido, la compañía buscará otros acuerdos con terceros operadores para vender productos de quinta generación aquí.

Telefónica y AT&T anunciaron en noviembre de 2019 un convenio mayorista sobre uso de redes de acceso con el que Movistar generará ahorros por 230 millones de euros anuales, unos 5,000 millones de pesos a partir del año 2022 en México.

El acuerdo entre Movistar y AT&T tendrá una duración de ocho años, no es exclusivo para las partes y en la práctica significa que todo el tráfico 3G/4G y el que venga en el futuro para Telefónica viajará por la red de transporte de la misma Movistar, pero al llegar a la última radiobase que conecta directamente con el usuario se realizará a través de la infraestructura de AT&T, conocido en esta industria como un acceso de última milla inalámbrica.

Movistar publicará el 30 de julio el dato de sus estados financieros para México. Al cierre de marzo pasado, la compañía reportó ingresos totales por 290 millones de euros en el periodo, una variación orgánica negativa de 1.7% respecto a los 296 millones de euros de un año atrás.