A pesar de que el valor de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos se ha incrementado, México lleva una década sin avances en el mercado estadounidense, ya que su participación en las importaciones totales no ha superado 12%, mientras que China ha aumentado su participación de 9 a 18% en ese lapso, según datos del US Census Bureau.

Pese al crecimiento de 3.9% de su actividad industrial en el 2011, México continúa mostrando signos de desaceleración productiva y comercial. En la última década, las manufacturas redujeron en 9% su participación en las exportaciones totales de México.

En el 2001, la participación de las manufacturas en las exportaciones mexicanas era de 89% y para el 2011 cayó a 80%, dando paso al incremento de las exportaciones petroleras, que actualmente contribuyen con 16% de las ventas al extranjero, seguidas por las agropecuarias, con 3% y las extractivas, con 1 por ciento. Los sectores manufactureros que más han disminuido su nivel de exportaciones a Estados Unidos son ropa y accesorios (-62.5%), productos textiles (-26%), semiconductores y componentes electrónicos (-58.6%), maquinaria y equipo comercial (-75%), soportes magnéticos y ópticos (-70%), madera y productos de madera (-57.8%), cemento y productos de concreto (-15%), mariscos frescos, preparados, enlatados y envasados (-16%), según cifras de la Secretaría de Economía.

La Cámara Nacional de la Industria del Hierro y del Acero (Canacero) indica en su estudio Desarrollo de la cadena de valor metalmecánica latinoamericana que lo anterior es síntoma de un proceso de desindustrialización, el cual se ha visto reflejado en la pérdida de mercado de las exportaciones manufactureras mexicanas en el mercado estadounidense y el desplazamiento de productos mexicanos por productos chinos en aquel mercado.

De acuerdo con la Canacero, otro elemento que permite visualizar el retroceso productivo y comercial mexicano es que, a pesar de la reducción de costos laborales en manufacturas que México ha experimentado a nivel internacional, ello no le ha permitido elevar su posición en competitividad global ni su participación de mercado en Estados Unidos.

Las alarmas se encienden para México cuando se observa el caso de Canadá, que ha reducido su participación en las importaciones estadounidenses de 19 a 14% en la última década, cediendo paso a la competencia china que ha sabido aprovechar su adhesión a la Organización Mundial del Comercio. Para la Canacero, el costo de la desindustrialización en México y el estancamiento de sus exportaciones al mercado estadounidense ha sido importante para el país en materia de empleo. Tan sólo en los últimos 10 años la economía mexicana perdió casi 700,000 empleos formales en el sector manufacturero.

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