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México requiere crecer a 5% para crear empleos: CEESP
El Centro consideró que, para lograr un círculo virtuoso de crecimiento se requiere una inversión sostenida de 25% del PIB.

La inversión pública en México se ha mantenido muy por debajo de los niveles deseados y ha sido incapaz de proporcionar una eficiente infraestructura económica y social, afirmó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Refiere que entre 1992 y 2008, la inversión pública en México giró alrededor de 3.7% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que China, un país que tiene un elevado crecimiento económico, invierte alrededor de 40% de su PIB.
Para el organismo, el gobierno debe asegurar un entorno macroeconómico estable para incentivar la inversión privada, la cual es indispensable para alcanzar altas tasas de crecimiento que contribuyan a generar los empleos que se necesitan.
Una tasa de crecimiento económico superior al 5.0% contribuiría a generar los empleos formales que el bono demográfico demanda y a hacer reducciones sustanciales y permanentes en los niveles de pobreza existentes.
Esto permitiría entrar en un círculo virtuoso de crecimiento y bienestar, ya que el buen aprovechamiento del bono demográfico resultaría en tasas de ahorro e inversión elevadas, fomentaría el cambio de una economía industrial a una basada en el conocimiento y mejoraría los estándares de vida de la población, argumenta.
Para detonar este círculo virtuoso y lograr crecer a tasas elevadas, debemos tener una inversión sostenida de por lo menos 25% del PIB, sostuvo en su reporte semanal "Análisis económico ejecutivo".
Precisa que un mayor gasto dirigido a mantener o incrementar el acervo de capital del Estado funciona como catalizador de la inversión privada y, por lo tanto, impulsa el crecimiento económico.
En este sentido, una asignación de recursos orientada a lograr un mayor crecimiento económico debe dar mayor ímpetu al gasto de capital y procurar reducir el tamaño del gasto corriente.
De acuerdo con el organismo de investigación del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), entre 1992 y 2008, la inversión pública giró en torno al 3.7% del PIB, mientras que el gasto corriente pasó de 10.5 a 13.9% del PIB.
"Este bajo nivel de inversión ha sido incapaz de proporcionar una eficiente infraestructura económica y social que permita mejorar la competitividad del país y atender la provisión eficaz de los recursos que la población demanda", señala.
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