En medio de la volatilidad económica mundial, México seguirá siendo un polo atractivo para las inversiones de la industria automotriz y ante la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y otros acuerdos comerciales, debe acercarse a China para fortalecer las cadenas productivas de valor, recomendó Randall Miller, líder global de manufactura de la consultoría EY.

Aseguró que México se enfrentará a grandes oportunidades de negocios para la manufactura automotriz, quizá ya no de armadoras, pero sí de la llegada de nuevos proveedores, ante la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

“Las cadenas de suministro y valor están sumamente ligadas entre sí. Es importante que tengamos acercamiento hacia China y los países de Asia Pacífico, porque por supuesto que hay oportunidades en esta guerra de tarifas arancelarias”, destacó en conferencia de prensa para hablar sobre la tendencia de la industria automotriz en el 2020.

El especialista internacional de la firma consultora estimó que el panorama mundial para la comercialización de vehículos del 2020 será muy similar al comportamiento de este año, “no negativo pero más bien plano”.

De esta forma, previó que México tendrá un comportamiento en ventas de 1.3 millones de unidades para el siguiente año, casi igual que el estimado para el 2019, aunque EU sí bajará de 17 millones a 16.5 millones de unidades o hasta más.

Andrés Lerch, líder de manufactura avanzada y movilidad para la región Latinoamérica norte de EY, comentó que el reducir las tasas de interés e inyectar confianza en el consumidor podrían significar un “antídoto” para mantener las ventas.

Aunque su análisis no va enfocado en realizar proyecciones econométricas, Randall Miller comentó que las ventas globales de autos podrían oscilar entre 92 y 93 millones de unidades para el 2020.

“En Estados Unidos se ve una tendencia a la baja de 17 a 16.5 millones o menos; China se vislumbra crecimiento de 26 a 27 millones de vehículos ligeros y nos lleva a mencionar a México de que hay crecimiento lento. Al igual que India y Europa occidental”, refirió.

Andrés Lerch mencionó las tres principales tendencias del sector automotriz para el 2020: primero, la volatilidad, que es la nueva norma del juego en las normas. “La volatilidad puede llevar a las armadoras de vehículos a tomar un camino diferente. Esto nos va a llevar a que los procesos sean más estrechos, mucho más eficientes y tengamos que cuidar los temas regulatorios no sólo a nivel local sino atravesando las fronteras”.

El segundo punto, agregó, son los nuevos modelos de negocios, los mobility services (servicios de movilidad), donde se ha invertido entre 45 a 50 millones de dólares para este nicho y que presentan una baja de valor razonable. Por último, el retail, como una nueva forma de ventas, para lo cual la tecnología adicional a la experiencia del cliente debe ser clave.

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