En México se requiere un rol más proactivo de los gobiernos federal y estatales para contar con una industria automotriz fuerte, con incentivos fiscales al consumo y a la tecnología, mayor acceso a la inversión extranjera y cierre de puertas a la importación de autos usados, igual que lo han hecho países exitosos como los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), coincidieron empresarios y especialistas internacionales del sector automotriz.

Durante la crisis económica del 2009 que impactó severamente a la industria automotriz, los países BRIC, a excepción de Rusia, reaccionaron oportunamente con medidas anticíclicas que les permitieron no sólo frenar el golpe, sino crecer sus ventas y producción.

Gabriel Renero, especialista de la Industria Automotriz de Deloitte México, explicó que China, India y Brasil optaron por bajar el IVA de 10 a 5%, así como abrir la llave del crédito automotriz, lo cual permitió crecimientos en ventas de 48, 13 y 1%, respectivamente, a dichas naciones; mientras que en México el apoyo gubernamental fue tibio y originó una caída de 28% en el mercado interno.

Abrirse a la inversión extranjera, punto clave

China ha abierto las puertas a la inversión extranjera sin restricción alguna y ofrece terrenos a bajo costo en las diferentes provincias, en donde la empresa automotriz va a instalarse, además de excepción de impuestos, específicamente el ISR, e incentivos que van de los 150,000 a 150 millones de dólares a la tecnología, dijo Yilong Chen, director general de la industria automotriz de esa nación asiática.

Al respecto, Enrique Dussel, coordinador del Centro de Estudios México-China en la UNAM, mencionó que resulta inexplicable cómo en México se limita la inversión extranjera a 49% de participación en los proyectos, privilegiando a los ya instalados. A México le falta visión de largo plazo, como lo hacen los BRIC, que piensan sus proyectos a largo plazo como en los vehículos eléctricos , abundó.

El encargado de la industria automotriz de la India, Sugato Sen, recomendó a nuestro país cerrar el acceso de autos usados de EU porque pueden acabar con la industria nacional, como le sucedió a Nueva Zelanda o Australia. En India se ha luchado al máximo para evitar esas situaciones .

En ese sentido, Américo Nesti, representante de la industria de autopartes de Brasil, alertó a México que el ingreso de unidades usadas representa un peligro, crea distorsiones a la industria nacional y no permite la competencia de las unidades nuevas.

No obstante, la respuesta del gobierno mexicano nunca llegó, porque la gran ausente a la discusión fue Lorenza Martínez, subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía.

lgonzalez@eleconomista.com.mx