Telecomunicaciones y radiodifusión serán relevantes en todo el 2021, dentro de su mismo sector y con repercusiones hacia afuera por nuevas ofertas que llegarían al mercado y por creación de empleo. En el año que se fue, insólito e infame por los 126,000 mexicanos que perdieron la vida hasta este día por causa de la pandemia, incluidos dueños de medios de comunicación, esas industrias fueron sensibles a trocear su espectro para radiodifundir la educación a nivel nacional y construyeron más redes que facilitaron el trabajo a distancia, una aportación que oxigenó la economía y con afán de contener los contagios por Covid. 

Las inversiones de estos sectores cumplieron con el despliegue de infraestructura, a pesar de los impagos del consumidor en el servicio de Internet o telefonía, pues éste también se quedó sin ingresos constantes en el año del nuevo virus. La industria de telecomunicaciones invirtió 113,424 millones de pesos en infraestructura física y activos no tangibles en 2019 y será alrededor de junio del 2021 cuando se desvele el dato para 2020, un año de ánimos y economía deprimidos, pues el PIB de México se contraería 9.97% en este ejercicio.

Podría no caber optimismo en los planes de los líderes de las telecomunicaciones y radiodifusión mexicanas después de un 2020 lleno de aprietos y desesperanza, porque los trabajadores de estas industrias también estuvieron a la primera línea contra la Covid y muchos de ellos murieron al tender red —sólo el gigante del sector reportó 17 fallecidos en junio por coronavirus—, pero el 2021 viene con licitaciones de espectro, renovaciones de concesión, mayor apertura de redes, construcción de aquellas sobre 5G, promesas regulatorias más apegadas a la realidad de mercado y habrá operadores que no estarán sujetos a órganos superiores; inclusive, algunos partirán en enero con mayor presupuesto.

Aquello es lo bueno; y lo bueno malo y feo es la idea de crear un Renaut 2.0 y amagar a los OTT con que oferten contenido nacional, muchas veces de cero calidad.

Esto es parte de lo que vivirán las industrias de telecomunicaciones y la radiodifusión en 2021, y esperanzadas sí, en que haya una mayor sensibilidad del gobierno en cuanto eliminación de tramitologías y tasación de frecuencias. La elección de presidente para el órgano regulador y de una nueva comisionada para el directorio de éste, es la otra historia a seguir. También temas, como el de audiencias, que se volverán a tocar en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) después de cuatro años.

Más radio comercial y mayor apoyo a la radiodifusión pública

El 2021 concursará 319 frecuencias para nuevas radiodifusoras AM/FM, a través de la Licitación IFT-8. El proceso arrancaría en el segundo trimestre de 2021 y el objetivo, de acuerdo con el regulador sectorial, está en ampliar la pluralidad y competencia en el mercado, aunque voces locales y regionales de la misma industria de la radio comercial han solicitado no licitar más frecuencias por un supuesto agotamiento de condiciones propicias en plazas muy particulares del país.

Varios de los grandes grupos radiodifusores continuarán con procesos de prorroga o iniciarán trámites de renovación de concesión; algunas frecuencias de Radio Rama o ACIR, como ejemplo; y entre la radio pública se encuentra el caso del gobierno de Nuevo León.

En la radio comercial continuará también el estira y afloja del caso Prisa-Coral por el devenir de la cadena Radiópolis. Aparte, quedaría por conocer cómo impactó a la audiencia e ingresos de Radio Centro la venta de activos en 2020 y si el ingreso de MVS a su coto de mercado con su cadena grupera también afectó a la estación estrella de ese grupo.

Para la radio pública otro sería el escenario, después de dos años difíciles para ese rubro de la radiodifusión. Comenzando por el Instituto Mexicano de la Radio (Imer), este organismo empezará el 2021 como un radiodifusor descentralizado de la Secretaría de Educación Pública (SEP), traducido como que en adelante esa entidad tendrá mayor autonomía y poder de decisión sobre el manejo de sus presupuestos y línea editorial.

Radio Educación, el otro medio afectado por los recortes en 2019 y 2020, sabrá en 2021 si el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) le permite retener la frecuencia del 1060 de AM en la Ciudad de México, ya que está obligado a retornar la frecuencia tras la obtención de una FM, pero siendo esa una señal histórica y que es complicado operar una estación de amplitud modulada aquí, existen posibilidades que la estación retenga el espectro otro tiempo más. Radio Educación también buscará en ese año doblar su potencia de transmisión en FM, hasta los 6,000 watts para irradiar a todo el Valle de México

En 2020, Radio Educación llegó a 2.7 millones de usuarios en plataformas digitales. En su operación tradicional creció audiencia y por eso confía en que hallará apoyo del público para cuando lance su frecuencia en Morelia durante el 2021.

Radiodifusión también es televisión. Allí, el año 2021 llega con buenas noticias para el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), que después de un presupuesto superior a 1,000 millones de pesos para ejercer, buscará ampliar su cobertura de costa a costa, hasta llegar a un 50% de la cobertura nacional con su piloto, el Canal 14.

El 2021 revelará si el IFT valida las solicitudes de organismos que lo exhortaron a abrir una frecuencia para uso social y/o comunitario de televisión digital en la Ciudad de México, pues en 2020 recibió 12 peticiones de ese tipo, como desveló el portal especializado en radio mexicana, En Frecuencia.

En el camino que une la radiodifusión con las telecomunicaciones se halla MVS Comunicaciones. Este grupo posee una concesión para explotar una canal de televisión de paga en la CDMX, pero ganó un recurso legal para habilitar un espacio en televisión abierta para esa señal. La concesión del canal venció en noviembre y quedará por ver si MVS acepta pagar alrededor de 500 millones de pesos por renovar la autorización correspondiente para explotar la frecuencia, pero en señal abierta y por otros veinte años.

Telecomunicaciones: la llegada a México del 5G

El 2020 empezó con la noticia de que Telefónica Movistar inició una serie de devolución de bandas y ésta continuará en 2021. La compañía seguirá devolviendo espectro en las bandas de 1.9 y 2.5 GHz y de 800 MHz.

No se conoce si en 2021 Telefónica Movistar irá por bandas para servicios de 5G, como aquellas sobre los 600 MHz y de 3.5 GHz, que el IFT llevará a concurso a mitad de año, la primera subasta de México en la materia, después de que arranque el otro concurso para poner a mercado 41 lotes de distinto tamaño y cobertura de bandas que nadie quiso en procesos pasados.

Sobre estos procesos, se conocerá en el año la postura del regulador IFT para entregar las frecuencias a los concesionarios bajo otros criterios de explotación, como pudieran ser aquellos de explotación a cambio de obligación de cobertura o apegado a los ingresos del operador que solicite las bandas en alguna determinada región celular.

Quedará definido también si la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) retornó ya un pedazo de banda de 3.4 GHz para reutilizarse en el mercado para servicios de quinta generación. 

En materia regulatoria, la autoridad reguladora resolverá que sigue para grupo Televisa en cuanto la determinación de que es un agente con poder sustancial de mercado en 35 mercados relevantes, luego de una concentración de activos que vinieron de Axtel en una compra de 2018.

Ese año, 2021, se irá conociendo la funcionalidad de los nuevos ordenamientos impuestos a Telmex y Telcel para equilibrar los mercados y que van desde que la operadora celular debe entregar contratos separados de servicio y de quipos al consumidor, hasta que el mayorista Teléfonos de México debe cargar con los costos que implique acondicionar los enlaces por donde se enchufan a su red las terceras empresas que lo soliciten.

Es posible además que en 2021 se retome el asunto de ClaroTV, filial de América Móvil (AMX), que solicitó un acceso para comercializar servicios de video en México. Quizá los 350 millones de dólares que AMX prometió como inversión inicial en ese mercado a cambio del acceso, hagan ruido en la cabeza de los reguladores en un año necesitado de inversiones. 

2021 será un año importante para AT&T, pues se conocerá si aquél es el año en que conseguirá la rentabilidad financiera que no pudo en 2020 por la pandemia y se llegará a una cuota de 20 millones de consumidores. Y AT&T y Movistar tendrán más claro si en este año están en ruta de obtener los 200 millones de dólares en ahorros por su acuerdo de compartición de infraestructura.

Adicionalmente, el 2021 es el año en que la Red Compartida de Altán Redes igualmente sabrá cuánto hace falta para ser rentable.

Entre los otros pendientes a conocerse en ese año, se hallan aquellas historias respecto las diferencias entre el IFT y la Comisión Federal de Competencia (Cofece) por regular qué de los mercados digitales. Aparte está el caso del efecto club de Telcel que se quedó varado en la SCJN este año. De qué manera repercuten en México las acciones que Estados Unidos emprende contra los gigantes de Internet para garantizar equilibrio y competencia en ese mundo, también será trascendente aquí.