El panorama global ha complicado a la economía nacional en los últimos meses, sin embargo, el mayor riesgo son las señales negativas a la inversión, en específico la propuesta de reforma eléctrica del jefe del Ejecutivo, que dejaría fuera a nuestro país de las opciones de los inversionistas, coincidieron empresarios y consultores en la materia.  

 Al sostener que la reactivación económica mostrada a principios del 2021 ya se frenó y logró resultados desiguales, José Medina Mora, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) refirió que la caída del 8.3% en el PIB durante el 2020, ha sido la más profunda que la que se vivió en otras emergencias económicas, por lo que, si no existen condiciones para mejorar el ambiente de negocios, el país perderá oportunidades de inversión.

 “A pesar del rebote que experimentamos, ya podemos sentir que se detuvo esa inercia”, y se debe trabajar de la mano gobierno y empresarios para definir medidas de reactivación económica.

Durante el panel La reactivación económica vista desde los principales representantes del sector empresarial, en el Foro Cumbre de las 1,000 empresas más importantes de México, organizado por Mundo Ejecutivo, la economista en jefe de la Coparmex, Mylene Cano, acotó: “No vamos a poder recuperar la caída del 8.5% con el crecimiento de este año, tampoco entonces lo podríamos hacer con el 3% que se espera para el 2022”.

Por tanto, los riesgos de esta perspectiva pesimista es que el panorama global ha complicado mucho a la economía nacional actualmente y en específico con la inflación.

Sin embargo, abundó “el mayor riesgo que existe en específico la iniciativa de la reforma eléctrica, eso podría desincentivar mucho la inversión, tiene muchos impactos en materia del mercado eléctrico, pero el impacto inmediato sería México como destino de inversión, ya no se vería tan atractivo”.

Al respecto, Alejandro Delgado, presidente de GCR Consultores (firma asesora de proyectos de inversión en México), refirió, en el mundo, se reporta la caída del 33% de los flujos mundiales de inversión y la disminución del 34% en los proyectos de inversión y más graves es la caída de empleos generados por la inversión en el mundo.

Para México, eso significó 15% de la inversión, pues se observa el fenómeno de que el flujo de inversiones de países desarrollados se trasladaba en un 60% a naciones subdesarrolladas desde el 2008; pero ahora, el escenario por la pandemia Covid-19 se modificó y sólo se reporta un movimiento de solo 40% de los capitales.

“Eso es irrelevante porque ampliará las brechas de desigualdad y crecimiento de las naciones”, mencionó, aunado a que el sector más grande había sido el de hidrocarburos y carbón; sin embargo, ya dejó de serlo y pasó a tomar su lugar el de energías renovables, con cerca de 100,000 millones de dólares de flujos de inversión global.

“En México tenemos que trabajar para ser competitivos”, recomendó el especialista.

Aunque Elodina Guerra, directora general de Industrias Pesadas y Alta Tecnología de la Secretaría de Economía, vislumbró una economía mexicana estabilizada y equilibrada en el 2022, pues se trabaja en aumento en el contenido nacional en las cadenas de suministro y en sectores estratégicos, y uno de ellos es el energético.

“Al interior de la SE se ha trabajado en varios proyectos para incrementar contenido regional y fomentar la inversión directa en sectores como hidrocarburos y energéticos a través de estrategias de fomento de inversión. También, se ha trabajado en acciones para promover el abasto de productos agrícolas, pecuarios y agro industriales”, expresó.

rrg