La minería comenzó a reactivar la extracción de minerales a partir de este fin de semana, luego de que desde el 30 de marzo se suspendiera esa actividad como parte de las acciones extraordinarias para atender la emergencia sanitaria generada por el Covid-19.

Ya desde este fin de semana reanudaron actividades, por ejemplo, las minas de Los Filos de Equinox Gold, la Media Luna de Torex Gold y Capela de Peñoles.

Para poder hacerlo, las empresas tuvieron que contar con protocolos sanitarios vinculados al Covid-19 y cumplir con lineamientos establecidos por el IMSS, en coordinación con las secretarías de Economía y del Trabajo.

Alfredo Phillips, director de Asuntos Corporativos de México de Torex Gold, puso como ejemplos de las nuevas medidas que los comedores en las minas deben contar con una puerta exclusiva para la entrada y otra para la salida, a la vez que las mesas deben contar con acrílicos, de modo que los mineros pueden platicar frente a frente sin riego a contagiarse del virus SARS-CoV2.

Las empresas mineras pudieron adelantarse a la reanudación de actividades porque el gobierno federal las consideró esenciales, junto con las industrias de la construcción y de equipo de transporte. Por decreto, lo pudieron hacer así desde el 18 de mayo, pero en la práctica fue hasta este fin de semana que recibieron el visto bueno del IMSS.

El trámite duró una semana e implicó la entrega de evidencias en el cumplimiento de los requisitos, incluyendo fotos, bitácoras, videos y otras pruebas documentales.

Phillips explicó que la reactivación de la industria será gradual y estimó que la mayoría de las unidades mineras estarán operando al 100% en junio, con un nivel de producción normal al de antes de la propagación de la pandemia por parte de todas en julio próximo. En una mina, la reactivación no es inmediata en forma generalizada, puesto que primero se tiene que romper las rocas con detonaciones, lo que produce cientos o miles de toneladas de minerales a un tamaño manejable; y luego moler estos hasta producir un polvo fino que después se lleva al proceso de lixiviación, donde se separan las sustancias mediante el uso de disolventes líquidos.

Desde su perspectiva, Phillips ve dos desafíos para la minería: primeramente, generar entre todos los mineros “una cultura sanitaria detrás de esta nueva normalidad” y, en segundo término, impulsar lo más rápido posible la actividad económica.

Con tanta necesidad de empleo en el país, la actividad de las empresas es crucial. Un botón de muestra es que, cada mes, Los Filos, Capela, la Media Luna y otras minas en Oaxaca gastan en productos y servicios cerca de 800 millones de pesos en ese estado.

En general, las minas no pararon en su totalidad durante la emergencia. Cierto personal siguió laborando para vigilancia (por ejemplo, de los explosivos y las instalaciones) o para mantenimiento (los grandes molinos de las minas no se pueden parar).

Como otras unidades productivas, las minas deben generar medidas de protección para grupos vulnerables, como el personal mayor de 60 años que padecen enfermedades como diabetes o sobre peso.

Algunas unidades mineras pararon al principio, pero luego reabrieron por obtener minerales críticos. Entre esos casos está la mina de fluorita de Orbia en San Luis Potosí, la más grande de ese mineral en el mundo.

La minería de México en números

• Da empleo directo a más de 379,000 personas e indirecto a más de 2.25 millones.

• Pago de Impuestos y derechos en el 2019 por 42,799 millones de pesos.

• La minería representa 2.4% del PIB Nacional y 8.2% del industrial.

• Es el sexto sector generador de divisas.

• Inversión total de la minería en el 2019 fue de 3,500 millones de dólares, 28.5% menos que en 2018, y 56% menor al 2012.

• México es el líder a nivel mundial en la producción de 19 minerales, colocándose dentro de las 10 primeras posiciones.