El tren México-Toluca tomará nuevo camino en su financiamiento. El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Javier Jiménez Espriú, afirmó ayer martes que ya recibieron una propuesta del sector privado para concluir y operar el Tren México-Toluca que implica destinar una inversión inicial de 20,000 millones de pesos a partir del próximo año, la cual están analizando.

Así, la obra dejaría de ser financiada totalmente con recursos públicos, como fue planeada en la administración del expresidente Enrique Peña Nieto y que debió estar concluida a finales del 2017.

Después de la inauguración del 30 Congreso del Colegio de Ingenieros Civiles de México, el funcionario recordó que el tren, con el que se buscaba regresar a ese medio de transporte para pasajeros, costaría poco más de 34,000 millones de pesos; sin embargo, a la fecha se le han destinado unos 63,000 millones de pesos y aún requiere de 27,000 millones de pesos adicionales.

Es una propuesta de la iniciativa privada la de tener una participación en el tren, que es un proyecto muy grande, muy gravoso y muy oneroso”, comentó sin ofrecer detalles de la misma ni quién la hizo.

En breve rueda de prensa, el funcionario detalló que en el Presupuesto de Egresos de la Federación para el 2020, hay una asignación de 3,000 millones de pesos para continuar con la construcción del tren, que ahora tiene un avance físico de 87%, el cual, ha dicho antes, se podría inaugurar en el 2024, porque todavía falta resolver problemas de derecho de vía, de trazo y construcción.

La inversión de 20,000 millones de pesos aparece en el listado de 147 proyectos dados a conocer para el desarrollo de infraestructura con recursos privados.

Otro de los proyectos que también se podría gestionar con recursos privados es el viaducto de Indios Verdes, en la Ciudad de México, donde se proponen invertir 7,570 millones de pesos y ayudaría a descongestionar los problemas de vialidad en la zona, luego de la frustrada asociación público privada (APP) con la que se pretendía hacer un viaducto.

“México tiene una enorme necesidad de infraestructura para fomentar su desarrollo de manera incluyente y acercar las oportunidades a las regiones más rezagadas, particularmente, en telecomunicaciones, carreteras, ferrocarriles, trenes, puertos, aeropuertos, agua y saneamiento, clínicas, hospitales, turismo y energía, indispensables para el desarrollo nacional y propicias para la inversión privada”, indicó Jiménez Espriú a ingenieros de todo el país.

Rubro carretero

Previo al anuncio de ayer martes, la SCT ya analizaba la incorporación del sector privado en el rubro carretero que, en diferentes modalidades, podría alcanzar una inversión de 92,400 millones de pesos, afirmó el subsecretario de Infraestructura, Cedric Escalante. Ahora están incluidas en el acuerdo, que para dicho sector contempla 100,129 millones de pesos destinados a 42 proyectos.

“Teníamos claro que no podemos con todo, la necesidad de inversión privada es una prioridad. Hemos estado revisando algunos modelos de participación que nos permitan hacer una mejor distribución de los riesgos. Que las empresas tengan la utilidad que deban tener es importante; sin embargo, deben estar dentro de un marco que permita una nueva distribución en todos los sentidos”, comentó.

De acuerdo con el funcionario, los esquemas que ya habían analizado para el resto de la administración, pero que no habían hecho públicos hasta ayer —incluso en el Presupuesto de Egresos de la federación del 2020 no hay ningún proyecto nuevo con la modalidad de Asociación Público Privada (APP)—, salvo un desdoblamiento carretero, incluyen: cinco desdoblamientos carreteros por 18,800 millones de pesos, 24 concesiones y asociaciones por 49,600 millones de pesos y 10 propuestas no solicitadas que sumaban 49,600 millones de pesos.

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