El buen momento sanitario en Chile ha tenido un correlato con los indicadores económicos, de la mano de la reapertura de las actividades y una base de comparación más favorable ante el desplome provocado por la primera ola de la pandemia. Aquello quedó de manifiesto principalmente en el segundo trimestre, período en que el Producto Interno Bruto (PIB) se expandió un histórico 18.1%, recuperando ya los niveles previos a la emergencia sanitaria.

Un mejor desempeño que también se reflejó en el gasto realizado por las empresas, tanto privadas como estatales, en sus proyectos de inversión en el período abril-junio. Así lo evidencia el catastro trimestral elaborado por la Corporación de Bienes de Capital (CBC), que mide la intensidad de la inversión que creció un 66% respecto al mismo cuarto del 2020, para totalizar 4,442 millones de dólares.

La intensidad de la inversión hace referencia al gasto ejecutado en obras privadas y estatales que se encuentran en etapa de construcción, como desembolso en insumos, mano de obra, equipamientos y otros ítemes.

La cuenta da cuenta de una menor base de comparación, explica el reporte, dado que el segundo cuarto del año pasado fue el lapso cuando se hicieron más patentes los efectos macroeconómicos de la primera ola del Covid-19, con el cierre de comercios y faenas a lo largo del país.

La corporación, de todas maneras, recalca que constata una "mejor adaptación de la economía a las restricciones sanitarias este año". El dato, comparado con el primer trimestre de este año, implica una caída de 8.3% y aún está por debajo del pico de 5,966 millones de dólares del cuarto trimestre del 2020, cuando también comenzó a levantarse las primeras restricciones a la movilidad y las actividades económicas, antes de la segunda ola de marzo de este año.

Los rubros de la energía y la minería explicaron parte importante del crecimiento en la inversión ejecutada. Por una parte, el sector energético anotó un aumento anual de 21% en su intensidad de la inversión, sobrepasando los 1,000 millones de dólares. En comparación con el primer cuarto del año, registra una merma de 18%, explicado por el término de las faenas de algunas iniciativas y otro grupo de proyectos que se encuentran en su fase final de obras.

Mientras que en la minería el gasto total ejecutado se disparó desde los 500 millones de dólares de hace un año a más de 1,500 millones de dólares en el segundo trimestre de este año, explicado por la baja base comparativa de la primera ola de Covid, que restringió el funcionamiento de algunas faenas. Respecto a enero-marzo, se registra una baja de 1.6 por ciento. Más rezagados en términos de montos se ubicaron los sectores de industria -que considera al rubro forestal- y tecnología y puertos.