Monterrey, NL. Hay pilares que atraen la Inversión Extranjera Directa (IED) de manufactura a Nuevo León y al país, por la localización geográfica, el costo de mano de obra, infraestructura logística y la estabilidad social; pero hay presión de la federación sobre la tasa cero en exportaciones al considerarla como estímulo fiscal y a nivel internacional se cuestiona el programa IMMEX al percibirlo como un beneficio indebido, destacó Mario A. Hernández, socio Líder del segmento IMMEX, en KPMG en México.

La ratificación del T-MEC generó certidumbre a los inversionistas de Estados Unidos y Canadá, así como de otros países que ubican a México como un centro de manufactura con dos objetivos, llegar al mercado de Norteamérica y generar crecimiento interno, aprovechando el incremento de jóvenes que ingresan al mercado laboral y son consumidores.

Aseveró que no ha habido nuevos impuestos en los últimos años y se espera que en lo que resta del sexenio no se establezcan nuevos impuestos o se incrementen los actuales, y otro beneficio es la red de tratados comerciales de México que ha celebrado con muchos países, para evitar la doble tributación.

Sin embargo, existe presión por parte del gobierno federal, sobre el uso de la tasa cero en exportaciones de bienes y servicios, y cumplimiento en materia de reglas de precios de transferencia de utilidades a México.

“Estamos viendo mucha presión por parte del gobierno federal con respecto a la tasa de cero en las exportaciones, erróneamente el gobierno considera que se trata de un estímulo fiscal, cuando es una tasa de exportación ya establecida”.

"La federación también considera, que las empresas que llevan a cabo operaciones de manufactura y exportan productos terminados, solicitan de manera indebida la devolución del Impuesto al Valor Agregado (IVA) que pagan en sus operaciones diarias y están cuestionando esta tasa; por lo pronto en el Paquete Económico de 2022 se sigue manteniendo, (creemos que) un cambio sería perjudicial para las operaciones de manufactura”, enfatizó.

Conclusiones

Todo lo anterior, concluyó, genera una dificultad para empezar nuevas operaciones en México, por la tardanza para obtener un IMMEX y la certificación del IVA, cuyo trámite puede demorar casi un año.

“Es muy complicado iniciar operaciones de manufactura en México y establecer nuevas empresas, tarda mucho el otorgamiento de los permisos, lo cual hace que su establecimiento sea complicado, otro cambio que vimos fue la eliminación de la tasa cero por importaciones temporales de mercancía a partir del 2014”.

Aunque las empresas pueden seguir pagando el IVA con un crédito fiscal, lo cual pone en desventaja a las operaciones de manufactura que se realizan en otros países.

Alertó que cada vez se observan más países de Centroamérica y Sudamérica, Europa del Este y Vietnam, que representan una competencia directa para la manufactura en México, donde todos estos países están buscando establecer modelos similares para atraer inversión extranjera, en sus territorios.

Además, “México tiene una tasa de impuestos corporativos muy alta (30%), comparada con el resto de los países de la OCDE, cuya tasa es del 17 por ciento”, recalcó el especialista, en el panel sobre el futuro de la industria automotriz, en el evento Proveedor Automotriz, organizado por el Clúster Automotriz de Nuevo León (CLAUT).

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