Una coalición de 34 empresas líderes internacionales, integradas en la coalición Business for Inclusive Growth (B4IG), se comprometió a promover los derechos humanos en sus cadenas de valor, desarrollar centros de trabajo inclusivos y fortalecer la inclusión en sus ecosistemas empresariales internos y externos.

Es la primera iniciativa de este tipo con enfoque de 360° para abordar la desigualdad, con dimensión internacional y enfocada en la creación de sinergias entre empresas, gobiernos y organizaciones filantrópicas.

La coalición B4IG aprovechará la experiencia en evaluación económica y social de la OCDE, que coordinará la agenda los próximos tres años, y realizarán una reunión anual con CEOs y figuras clave de los sectores público y de la sociedad, incluida la OIT y la Fundación Bill y Melinda Gates, para compartir avances.

El presidente y CEO de Danone, Emmanuel Faber, dijo que “la economía de mercado no durará sin más justicia social. No es una cuestión de ideología, es un realismo duro que nos llama a una acción colectiva e inclusiva, tanto para los gobiernos como para las empresas”.

“La creciente desigualdad es uno de los mayores desafíos en el mundo hoy. El crecimiento económico sostenible significa un crecimiento económico inclusivo. Significa dar a cada individuo la oportunidad de alcanzar su potencial, la oportunidad de contribuir al crecimiento de una nación y beneficiarse de él”, agregó Faber.

En ese contexto, Raúl Beyruti Sánchez, presidente de GINgroup, de México, expresó que una de las claves para el éxito de las corporaciones es combatir la desigualdad social y económica, así como eliminar la inequidad salarial, impulsando el talento humano. “Colocar la creación de empleos en el corazón de las políticas económicas y los planes de desarrollo permitirá crear oportunidades de trabajo decente y un crecimiento más sólido e inclusivo que permitirá reducir las desigualdades”.

“Alrededor de la mitad de la población mundial aún vive con el equivalente a 2 dólares al día. Con frecuencia, tener un empleo no garantiza la posibilidad de escapar de la pobreza. Una carencia persistente de oportunidades de trabajo decente, inversiones insuficientes y bajo consumo produce una erosión del contrato social”, planteó Beyruti Sánchez en la reunión, realizada en París.

Gabriela Ramos, jefa de Gabinete de la OCDE y Sherpa G7, expresó que la OCDE acoge con beneplácito la iniciativa para involucrar a empresas importantes del mundo para trabajar de la mano con los gobiernos y el organismo para enfrentar las desigualdades”.

La estrategia de la coalición B4IG se basa en tres pilares: un compromiso comercial contra las desigualdades para promover los derechos humanos, la inclusión y la diversidad en el lugar de trabajo y la inclusión de la cadena de valor; una incubadora para diseñar o expandir nuevos modelos de negocios inclusivos, poniendo a prueba la innovación social y la colaboración público-privada a nivel microeconómico, y un foro inclusivo de financiamiento del crecimiento para promover mecanismos innovadores de financiamiento.

Las empresas que participan en el B4IG, que participan en diversos sectores y emplean a más de 3.5 millones de personas en el mundo, invierten en conjunto más de 1,000 millones de dólares en más de 50 iniciativas, que involucran a 100 millones de personas.