La incertidumbre en torno al Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ha ocasionado que United Airlines tome con calma las inversiones en nuestro país, en especial la llegada de su renovada primera clase Air Polaris.

“El primer país al que llegamos con United Club fue México, y lo que queremos hacer es crecer dicho club, pero desafortunadamente estamos preocupados de hacer inversiones adicionales porque no sabemos cuándo ni qué está pasando con el nuevo aeropuerto”, comentó en entrevista Alex Savic, manager director de venta en Latinoamérica para United Airlines, en el marco de la entrega a United de un Boeing 700-300.

La estadounidense presentó a inicios del 2017 una renovación a su servicio de primera clase, al cual nombraron Air Polaris, la oferta consiste en mayor privacidad y asientos que se pueden reclinar hasta hacer una cama, experiencia que ya está disponible en algunas unidades del Boeing 767 y Boeing 700-300ER.

Si bien Air Polaris está concentrada para vuelos largos —destinos en América del Sur, Asia y Europa—, Savic mencionó a El Economista que se encuentran deseosos de que sus clientes del Club United puedan tener en la ruta México-Estados Unidos la oferta Air Polaris, tendencia que está liderando la marca en los centros de negocio.

“Tener el aeropuerto hará que las inversiones lleguen antes (a México). Entonces a mejores facilidades, infraestructura y demanda, más pronto llegan las inversiones; llegarán (a México), no importa qué, es sólo cuestión de cuándo”, añadió. En Latinoamérica proyectan un crecimiento de 4 al 6%, los países que lideran son México, Brasil y Argentina. Detallan que no esperan tener afectaciones por ser año electoral en dos de sus principales mercados, México y Brasil.

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