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Ifetel, la joya del proyecto
Instituto Federal de Telecomunicaciones, el remplazo de la Cofetel tendrá mucho de lo que ésta siempre quiso: autonomía, poder sobre concesiones y facultades antimonopolios.

Si bien el compromiso original del Pacto por México era fortalecer a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) y la propuesta de reforma en telecomunicaciones que se presentó la semana pasada bajo la égida de dicho acuerdo contempla más bien su desaparición, la autoridad que habrá de remplazarlo según dicha iniciativa, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel), contará desde su fundación con facultades que lo harán un órgano regulador poderoso como nunca lo ha tenido el sector de las telecomunicaciones en México.
De entrada, el Ifetel (acrónimo no oficial) será un órgano autónomo, con personalidad jurídica y patrimonio propios, con lo que supera el modelo de supeditación administrativa que nunca permitió a la Cofetel tener pleno control de la regulación a las telcos.
Así, de acuerdo con la iniciativa de reforma, el Ifetel tendrá a su cargo la regulación, promoción y supervisión del uso, aprovechamiento y explotación del espectro radioeléctrico, las redes y la prestación de los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, así como del acceso a infraestructura activa, pasiva y otros insumos esenciales.
El Instituto será también la autoridad en materia de competencia económica de los sectores de radiodifusión y telecomunicaciones; regulará de forma asimétrica a los participantes en estos mercados con el objeto de eliminar eficazmente las barreras a la competencia y la libre concurrencia, asimismo, impondrá límites a la concentración nacional y regional de frecuencias, al concesionamiento.
Actualmente, la legislación establece que la mayoría de los órganos que regulan la actividad económica -ya sea telecomunicaciones, competencia, banca o energía- son órganos administrativos desconcentrados, los cuales se encuentran jerárquicamente subordinados a las secretarías de estado a las que estén adscritos.
INDEPENDENCIA, VITAL: OCDE
Al respecto, la OCDE ha considerado importante que los países cuenten con organismos reguladores independientes de todas las partes interesadas para asegurar una competencia justa y transparente en el mercado.
Así, en países como Canadá, Estados Unidos, España, Francia, Reino Unido, Alemania y Australia, los órganos reguladores en materia de telecomunicaciones cuentan con autonomía.
El Ifetel se integrará por siete comisionados, incluyendo el Comisionado Presidente, quienes deberán cumplir, entre otros requisitos, con el de haberse destacado en actividades profesionales, de servicio público o académicas, sustancialmente relacionadas con materias afines a las de competencia económica, radiodifusión o telecomunicaciones.
Para la vigilancia y protección de la libre competencia en los mercados de telecomunicaciones y radiodifusión, se propone adicionar en el Artículo 28 de la Constitución las facultades que permitan al Ifetel ejercer las acciones necesarias para evitar prácticas desleales o monopólicas, así como establecer medidas correctivas respecto de los operadores que tengan poder sustancial en el mercado.
Corresponderá al Instituto, previa opinión no vinculante del Ejecutivo federal, el otorgamiento, la revocación, así como la autorización de cesiones o cambios de control accionario, titularidad u operación de sociedades relacionadas con concesiones en materia de radiodifusión y telecomunicaciones.