El sector patronal de México exigió al Congreso no avalar una reforma laboral “precipitada” que en un futuro inmediato genere inestabilidad laboral y económica, ni mucho menos reaccionar “cuando nos truenen los dedos los políticos de Estados Unidos”.

 “No por avanzar en el proceso de aprobación del T-MEC se debe aprobar una reforma laboral precipitada. La discusión no ha empezado ni siquiera en la Cámara de representantes de EU y no debemos reaccionar cuando nos truenen los dedos por políticos de EU. Lo que está en juego es la competitividad del país y la forma en que se mantienen las relacionales laborales en México”, sentenció Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex.

El llamado es para que los diputados tomen el espacio necesario para la reflexión, “sabemos que no han sido escuchados ni todo los organismos obreros ni los empresariales”.

Por otra parte, Claudio X. González Laporte, presidente del Kimberly Clark dijo “inquietan los cambios a la reforma laboral”.

Carlos Salazar Lomelín, presidente del CCE, informó que se le externó a la Secretaría de Economía, Graciela Márquez la preocupación de los cambios laborales, por lo que el sector empresarial presionará para modificarlas en el Congreso.

Si bien se busca que sea ratificado el T-MEC, es indispensable que “nuestras inquietudes sean consideradas”, comentó Salazar.