El sector empresarial en Estados Unidos exigió a la administración de Donald Trump  poner fin a la errónea política de aranceles contra México, Canadá, China y la Unión Europea, que ya presiona a los consumidores, las ventas y atenta contra las fuentes de empleo; urge “dar marcha atrás”, sentenció Thomas J. Donohue, presidente de la US Chamber of Commerce (Cámara de Comercio de Estados Unidos).

Explicó que exportaciones estadounidenses, equivalentes a 75,000 millones de dólares, están sujetas a la represalia de aranceles por parte de México, Canadá y la Unión Europea, lo que encarece los productos estadounidenses y en poco tiempo resultará en la pérdida de ventas y desempleo.

A través de un mensaje, el líder de los empresarios en EU pugnó porque el gobierno de su país adopte enfoques más inteligentes para abordar las preocupaciones comerciales en todo el mundo y no a través de aranceles, que lo único que generan es carga financiera a los consumidores y empresas.

“Las tarifas son un impuesto a los consumidores y las empresas estadounidenses. Los aranceles son el enfoque equivocado para abordar las prácticas comerciales desleales”, reprobó el CEO de la Cámara de Comercio de EU, organismo que agrupa a más de 3 millones de empresas.

Thomas J. Donohue mencionó que la mitad de los trabajos de manufactura en Estados Unidos depende de las exportaciones. Por tanto, las acciones comerciales recientes y propuestas de la administración Trump amenazan hasta 2.6 millones de empleos y “obstaculizarán nuestro resurgimiento económico”. A través de un análisis que emprendió la US Chamber of Commerce sobre el impacto negativo de los aranceles, reveló que Texas, por ejemplo, tiene una suma  de exportaciones sujetas a aranceles por un valor de 3,900 millones de dólares, específicamente en cerdo y whisky entre los más afectados.

Otro de los estados afectados es Alabama, con impacto en 3,600 millones de dólares, incluidas partes de automóviles y acero.

“En Wisconsin, los productores de queso, arándanos y papel higiénico están siendo duramente golpeados. En Carolina del Sur, los fabricantes de automóviles, cortadoras de césped y muchos otros productos están tambaleándose”, destacó.

En Michigan, Ken Nobis, presidente de la Asociación de Lecheros de la región, quien ha pasado 50 años trabajando en su granja lechera familiar, hoy observa a su “negocio bajo presión”, ya que Canadá, China, la UE y México se han enfocado en la industria láctea y del queso con regulaciones y aranceles adicionales en respuesta a Estados Unidos.

Según Nobis, “la gente se siente abatida y deprimida y puedes verlo en sus caras”. La Cámara de Comercio de EU afirmó que la evidencia se está acumulando y la noticia extendiendo: las tarifas son una gran carga financiera para los consumidores y las empresas estadounidenses.

“Para detener el dolor y poner fin a la presión sobre los presupuestos de los consumidores, es hora de que la administración dé marcha atrás y adopte enfoques más inteligentes para abordar las preocupaciones comerciales en todo el mundo”, se pronunció Donohue.

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