La filial mexicana de Sempra Energy, Infraestructura Energética Nova (IEnova) instalará un banco de almacenamiento de baterías eléctricas que iniciará operaciones en 2023 con 100 megawatts instalados y que podría llegar a 500 megawatts posteriormente en Mexicali, Baja California, destinado a recibir y exportar la energía de California, mientras que tendrá el respaldo financiero del fondo de desarrollo para países emergentes IFC, del Grupo Banco Mundial.  

Ambos organismos acordaron el desarrollo del Sistema de Almacenamiento de Energía con Baterías (BESS, por sus siglas en inglés), que será llamado Volta de Mexicali (VDM), así como en el establecimiento del Marco de Referencia para Financiamientos Sustentables de IEnova

Aunque en principio el sistema y la energía serán destinados para dar seguridad a la red californiana de energía, IEnova explicó a El Economista que “el beneficio es que se está desarrollando una nueva tecnología muy valiosa de almacenamiento de energía producida por renovales. Es la forma de moderar o gestionar la intermitencia de las renovables”, respecto al potencial beneficio para México.  

Y es que una vez que inicie operaciones, el proyecto de BESS VDM estará conectado al sistema eléctrico del operador independiente de California (Caiso, por sus siglas en inglés) mediante una línea de transmisión transfronteriza propiedad de IEnova, refirieron, se espera que la energía almacenada en las baterías sea entregada a la red de Caiso como recurso firme y despachable, proporcionando servicios esenciales de confiabilidad eléctrica a la zona.  

El sistema instalado en territorio mexicano y con financiamiento de una institución enfocada en apoyar a países en desarrollo será entonces un servicio particularmente importante en sistemas con altos niveles de generación intermitente renovable como es el sistema Caiso, que cuenta con una penetración fotovoltaica y eólica de las más elevadas del mundo.  

En cuanto a los beneficios que esta instalación traería para México, IEnova expuso que se espera que el proyecto promueva la resiliencia y facilite el despliegue de energía renovable en lo que se espera avanzar hacia un sistema transfronterizo cada vez más integrado, ya que Baja California es un sistema aislado del sistema integrado nacional, separado de Sonora, y también se encuentra aislado de Baja California Sur por lo que depende únicamente de su capacidad instalada de generación, de 12 millones de megawatts hora (equivalente a 4.6% del total que se genera en el país), además de la interconexión con Caiso y San Diego Gas & Electric, fundamental para momentos de demandas pico o situaciones críticas entre ambos sistemas.  

En el país existen cuatro puntos principales de interconexión eléctrica entre  México y Estados Unidos: Baja California-California, Arizona-Sonora, Nuevo México-Sonora y Texas-Chihuahua/Tamaulipas, con una exportación de alrededor de 4 millones de megawatts hora al año y una importación de 1.3 millones de megawatts hora por año. Cuatro empresas estadounidenses mantienen intercambios de electricidad con CFE: San Diego Gas & Electric, Caiso, America EPS y Hunt, según la última prospectiva de la administración pasada de la Secretaría de Energía.  

Entre Baja California y California, el balance entre importaciones y exportaciones es de 2.5 millones de megawatts horaanuales, ya que México exporta 3 millones e importa .518 megawatts hora.  

En tanto, se espera que BESS VDM se desarrolle en fases, iniciando con 100 megawatts con una capacidad potencial de 500 megawatts. La primera fase podría alcanzar la decisión final de inversión tan pronto como la primera mitad de 2022 y operaciones comerciales a mediados de 2023. 

A través de mecanismos de pre-inversión que apoyan el desarrollo temprano de proyectos tales como VDM, IFC apoyará a IEnova con los estudios de mercado e interconexión y evaluará la optimización de los modelos de carga y descarga de BESS. Por otro lado, el Marco de Referencia para Financiamientos Sustentables será un instrumento estratégico paraguas a través del cual IEnova buscará alcanzar sus objetivos de sustentabilidad y alineará sus esfuerzos de financiamientos sustentables con los Principios de Préstamos (y Bonos) Vinculados a la Sustentabilidad. 

"En una era que requiere acciones urgentes a favor del medio ambiente, una vez más IEnova se posiciona como líder en el sector de infraestructura energética mexicana en diversos frentes: financiamiento sustentable, innovación, investigación y desarrollo, y esfuerzos sustanciales hacia la diversificación de la matriz energética y la descarbonización”, dijo Tania Ortiz Mena, directora general de IEnova.  

IEnova tiene 1,400 colaboradores y presencia en 17 estados de la República además de inversiones de 10,500 millones de dólares en activos dentro del país durante sus 24 años de historia. Participa en el transporte, almacenamiento y distribución de gas (natural, etano y LP), y la generación de electricidad y almacenamiento de productos refinados.  

Por otra parte, IFC es miembro del Grupo del Banco Mundial y dedicada a países emergentes, con presencia en 100 naciones. En el año fiscal 2020, invirtió 22,000 millones de dólares en empresas privadas e instituciones financieras en países en desarrollo. 

karol.garcia@eleconomista.mx