Tras afirmar que encontraba intransigente la postura del gobierno de Estados Unidos para alcanzar un acuerdo en relación con los aranceles que cobra a los tomates mexicanos, Graciela Márquez, secretaria de Economía de México, matizó su postura horas después y afirmó que existe disposición de Estados Unidos para solucionar el diferendo.

Después del mediodía de ayer la funcionaria escribió en su cuenta de Twitter que había conversado telefónicamente con el secretario de Comercio estadounidense, Wilbur Ross, “sobre avances en lo referente al Acuerdo de Suspensión del Tomate”.

Estados Unidos impuso a comienzos de mayo un pago de 17.5% de cuota compensatoria cada vez que los tomates mexicanos cruzan la aduana, luego de que ambos países no pudieron renovar un acuerdo que suspendió una antigua investigación antidumping a los tomates frescos mexicanos.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos afirmó en febrero que reanudaría la investigación buscando finalizar el acuerdo comercial que data del 2013 y que según legisladores y productores estadounidenses ha fracasado.

“El diálogo se mantiene abierto y existe disposición para alcanzar un acuerdo para beneficio mutuo”, agregó la funcionaria mexicana.

Por la mañana, Márquez Colín había afirmado que el Departamento de Comercio había tomado posiciones “muy intransigentes” para resolver el caso de las exportaciones mexicanas de tomates al mercado estadounidense.

“Nosotros hemos acompañado a los tomateros, en marzo hicimos una conferencia cuando se anunció finalmente el reinicio de la negociación; el subsecretario (Jesús) Seade ha acompañado, ha estado muy de cerca con los tomateros, ha estado interactuando con las autoridades comerciales de Estados Unidos, pero sí ha llegado a posiciones muy intransigentes de parte del Departamento de Comercio”, dijo Graciela Márquez, secretaria de Economía, en la conferencia presidencial.

Según Márquez, el Departamento de Comercio no se había movido de su propuesta inicial, particularmente en lo referente a la revisión de 100% de los embarques de tomate en frontera en un plazo de 72 horas.

Esta intención es de gran preocupación para el gobierno mexicano, aunado al hecho de que la falta de recursos humanos de las agencias estadounidenses para el procesamiento de esta mercancía genera pérdidas significativas al sector mexicano.

“Esta rigidez demuestra que hay otras motivaciones, de nuevo yo mencioné el caso en las mismas reuniones, en las mismas llamadas que tengo con el secretario (Wilbur) Ross”, comentó Márquez.

“Hoy el ambiente político cambia, hoy Florida es un estado clave para las elecciones, sobre todo las presidenciales, hay un fuerte cabildeo y hay grupos interesados en satisfacer a los votantes del estado”, agregó. (Con información de Reuters)

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