De acuerdo con la Comisión Reguladora de Energía (CRE), desde 1995 cuando fueron liberados el transporte y la comercialización de primera mano del gas natural en el país, la Iniciativa Privada ha invertido 8,000 millones de dólares en esta industria, que bien podría crecer el doble con políticas adecuadas y certidumbre para los inversionistas.

De los 21 permisos de transporte de acceso abierto que se encuentran vigentes actualmente, 19 de ellos corresponden a sistemas de transporte a cargo de privados, quienes han tendido un total de 3,104 kilómetros de ductos con una capacidad de transporte de 5,984 millones de pies cúbicos.

Los privados serán en gran medida quienes hagan crecer la industria del gas del país, afirma la CRE, que es el organismo responsable de otorgar los permisos para que una gasera venda en México, y lograrán este avance ya sea comprándole a Pemex o importando el gas de otros países; sin embargo, los contratos para insumos como el gas se hacen por grandes volúmenes o a largo plazo, por lo que el comprador necesita la certidumbre de que podrá transportar su gas dentro de un territorio.

El Sistema Nacional de Gasoductos de Pemex cuenta con 8,550 kilómetros que, forzosamente, soportan el transporte del hidrocarburo en algún momento de su proceso de comercialización; un factor que ha limitado el crecimiento de la industria del gas en México, de acuerdo con especialistas de la CRE, ya que los actores no pueden reservar capacidad de transporte y ésta puede ser negada en el sistema si se encuentra saturado –el transporte para las operaciones de Pemex y la CFE tienen prioridad, dado que tienen mandato legal de servir a la nación.

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