La Comisión Europea (CE) oficializó la medida por la cual impone derechos compensatorios definitivos para el ingreso de biodiesel argentino al viejo continente.

A la vez, la CE habilitó el ingreso sin aranceles del producto local hasta por 1.2 millones de toneladas anuales, tal y como informó El Cronista con anterioridad.

La medida impuso aranceles que van de 25 a 33.4% para el biodiesel argentino, al considerar que el producto recibe subsidios en Argentina, lo que perjudica a la industria europea del combustible verde. En la decisión oficializada el lunes, la CE definió que ocho empresas productoras de biodiesel argentino quedarán exentas del pago de aranceles tras aceptar vender a un precio mínimo fijado de antemano.

La intención de los europeos es que el biodiesel argentino ingrese con valores que el bloque considere justos en relación con las industrias del viejo continente.

El máximo para las operaciones sin arancel será en torno a 1,000 millones por año, lo que equivale a 1.2 millones de toneladas anuales, con un tope cuatrimestral.

Las empresas que acordaron el valor mínimo son Aceitera General Deheza, Bunge Argentina, LDC Argentina, Molinos Agro, Oleaginosa Moreno Hermanos, Vicentin, Cargill y COFCO International Argentina.

Esas firmas son las que exportaban al bloque europeo se investigaron por presuntos subsidios, algo que para la CE quedó demostrado, y que la industria local rechaza.

La investigación había comenzado en enero del 2018, ante la presentación de los productores de biodiesel del viejo continente. La contraparte argentina rechazó la argumentación de los europeos, pero ante la inminencia de la aplicación de aranceles que bloquearían el mercado, Cancillería y las productoras trabajaron para lograr el acuerdo ahora oficializado.

La CE comenzó a investigar las importaciones al bloque de biodiesel de Argentina —y de Indonesia— en el 2012, tras un pedido de productores de biocombustibles del bloque. El año siguiente aplicaron aranceles al combustible verde argentino en una investigación por dumping.

Sin embargo, en esa ocasión, Europa tuvo que dar marcha atrás con esa medida, tras perder una disputa con Argentina en la Organización Mundial de Comercio.

La reapertura europea se dio en septiembre del 2017, poco después de que Estados Unidos bloqueara el ingreso del biodiesel argentino a su mercado, al aplicarle aranceles compensatorios y antidumping, primero provisorios y luego definitivos, que superan 140% y que desde noviembre entraron en proceso de revisión.

El acuerdo alcanzado ahora con Europa tras la nueva investigación permite a Argentina mantener su principal mercado para el combustible verde, que desde la industria local calculan en 1,000 millones de dólares anuales.

Si bien sigue vigente el rechazo argentino a los argumentos de que la producción está subsidiada, desde la industria de biodiesel local manifestaron conformidad con el acuerdo que permite mantener abierto el mercado europeo para el producto. “Es la mejor solución. En un mundo que se está cerrando, se logró mantener abierto nada menos que Europa”, enfatizó Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).

En diálogo con El Cronista, el dirigente manifestó su expectativa optimista, dada la cercanía del inicio de la cosecha de soya que se espera dejará en cerca de 55 millones de toneladas. “Es muy bueno el timing de esta decisión, tras un proceso de más de seis años (si se tienen en cuenta las dos investigaciones), porque se acerca la cosecha, que se espera sea muy buena”, dijo. En Carbio son también optimistas en cuanto a lo que puede deparar la revisión del bloqueo de Estados Unidos. Si bien el proceso se vio demorado por el paro total de la administración de Donald Trump, se espera que en las próximas semanas pueda haber novedades positivas.