La Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aseguró que ya no habrá información privilegiada en los procesos de contrato de los bienes y servicios que adquiera el gobierno, como se hacía anteriormente, pues ello provocó que se generara una concentración de mercado en algunos sectores y que se comprara a precios mayores, indicó Raquel Buenrostro, titular de la oficialía.

“Había corrupción en la forma en que se hacían las compras. Si bien no eran todos, había algunos contratos donde estaba vinculado el poder económico con lo político. Entonces, cuando estás en el gobierno tienes información privilegiada y eso permite (que algunos) desarrollen ciertos negocios y que en el futuro se conviertan en monopolios u oligopolios”, platicó en una reunión con medios.

En el caso del sector de medicamentos, expuso que se detectaron casos en los que se corrompieron las autoridades y se crearon barreras de entradas para nuevos participantes.

“Estratégicamente se fueron haciendo monopolios u oligopolios que fueron desplazando al resto de los participantes (...) La información se la daremos a todos. Hacemos reuniones masivas de 500 personas o más; se invita a todas las empresas y ahí se les dice a todos lo mismo y al mismo tiempo”.

Detalló que, desde la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, se crearon lineamientos muy estrictos para la importación de medicamentos con el fin de que sólo un proveedor pudiera vender cierto medicamento al gobierno.

“Se crearon barreras de entrada en el mercado. Entonces, el único que tiene el permiso para vender se va fortaleciendo y llega un momento que tienes un monopolio y pone el precio que quiera. El producto a nivel mundial te podría costar 20 pesos, pero el proveedor te lo vende en 50 pesos. Si lo comprabas afuera, te podía llevar hasta cuatro meses”.

Hasta ahí no era el peor problema, pues el proveedor podía decidir no venderte porque quería llegar a un acuerdo, dado que llevaba 10 años sin pagar impuestos al Servicio de Administración Tributaria, dijo Buenrostro.

Buenrostro comentó que, al cierre del 2018, se encontraron con proveedores a los que no se les había pagado desde el 2012 “mucha gente quebró, nos dejaron un hoyo de 176,000 millones de pesos. A julio ya habíamos pagado una parte, pero nos faltan como 40,000 millones de pesos. Aunque hoy se gaste menos en papelería, vigilancia o teléfono seguimos pagando lo de años anteriores”.

La Oficialía Mayor se encarga de las compras de bienes y servicios que requiere el gobierno para operar como computadoras y servidores hasta máquinas para la construcción de carreteras y otro tipo de proyectos de inversión, los cuales deben estar bajo un contrato.

Dichos gastos se registran en los capítulos 2000 que es el de Materiales y suministros; el 3000 de Servicios generales; el 5000 de Bienes muebles, inmuebles e intangibles, y el capítulo 6000 de Inversión pública. En su conjunto, dichos capítulos absorbieron más de 1 billón de pesos en el último año. “De ese billón, 1.7% tenía 80% del presupuesto, estaba superconcentrado; medicamentos tiene unos cuantos proveedores, limpieza tenía cuatro, los alimentos que se dan en el DIF, IMSS e ISSSTE o Pemex sólo los daba una empresa”.

[email protected]