Al mes de agosto, el número de trabajadores formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) creció 1.8% en términos anuales, a 20 millones 422,010 personas, el avance más débil desde febrero del 2010, cuando el stock de empleo formal creció 1.3 por ciento. Durante el octavo mes del año, se profundizó la pérdida de ritmo en la generación de empleo formal y la variable hiló 13 meses en desaceleración.

El pico más reciente en el ritmo en la creación de empleo formal se alcanzó en julio del 2018, cuando el crecimiento fue de 4.1 por ciento. Después de esa fecha, el avance se ha desacelerado consistentemente cada mes de forma ininterrumpida.

A lo largo de los 31 días del mes de agosto pasado, se generaron en el país 36,631 empleos, cifra 68% inferior a la observada en el mismo mes del año pasado. El número fue el saldo de la generación de 47,630 empleos permanentes y la pérdida de 10,999 plazas eventuales.

“La menor generación plantea que en los dos meses del segundo semestre la economía mexicana sigue debilitándose, e implica una fragilidad en el empleo formal y está asociado a que se ha debilitado de igual manera la creación de empresas”, estimó José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

De manera acumulada, a agosto se han generado 342,645 empleos, cifra 47% inferior a la observada durante los ocho primeros meses del año pasado. El 2019 transcurre como el año con la generación de empleo formal más débil desde el 2009, aunque con una dinámica muy superior a la de aquel año, en el que se perdían 259,274 empleos al mes de agosto.

Desde otra arista, durante los primeros nueve meses del primer año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (diciembre del 2018 a agosto del 2019), se han perdido 35,916 empleos, pues al asumir la presidencia el número de trabajadores dados de alta ante el IMSS era de 20 millones 457,926 personas.

Por motivos estacionales, en diciembre se perdieron 378,561 empleos, una de las mayores pérdidas decembrinas de los últimos años, de modo que lo generado de enero a agosto aún no es suficiente para reponer las bajas que de ese mes.

“Ya es una tendencia en agosto de este año. La tasa de crecimiento fue de 1.8%, y enciende el foco rojo porque cada vez hay menor capacidad para generar empleo formal”, aseveró De la Cruz.

En materia de empleo, el inicio del gobierno del presidente López Obrador es el más endeble desde el inicio del mandato del expresidente Vicente Fox Quesada, en el 2001, cuando al mes de agosto se perdían 371,418 empleos.

En agosto pasado, por décimo mes consecutivo, los analistas consultados en la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado: Agosto del 2019, que realiza el Banco de México, revisaron a la baja sus predicciones, quedando el promedio en un flujo de 419,000 nuevos empleos al cierre del 2019.

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